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Media Gran Bretaña sacudió al mundo

El 52% de los británicos votó a favor de un referéndum que definió la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Por el margen mínimo con el que ganó la propuesta y las consecuencias económicas que esto generaría a una de las principales economías del planeta, los mercados de todo el planeta se hundieron y las bolsas se volvieron locas. El costo para Argentina podrían ser tasas más caras para emitir deuda y, por lo tanto, menor actividad.

Lo impensado finalmente pasó. A pesar de un repunte de último momento de la opción por la permanencia británica en la Unión Europea, finalmente una ajustada mayoría de los votantes eligió abandonar el bloque el jueves de la semana pasada. La reacción bursátil y cambiaria fue histérica: Wall Street perdió hasta 4%, bolsas europeas llegaron a restar dos dígitos y el dólar se disparó en todos los mercados. Sin embargo, todavía el consenso se mantiene en que los daños al mercado global no serán como los de Lehman y los indicadores recobrarán el equilibrio. Para la Argentina los costos pueden ser tasas más altas para endeudar y, por ello, una aceleración del plan de ajuste fiscal que podría restar puntos de crecimiento.

En Wall Street, el índice Dow Jones cayó 3,39% y el Nasdaq 4,12%. En Europa Milán encabezó las pérdidas con una contundente caída del 12,48%, seguida de Madrid  que cayó 12,35%, París 8,04%, Fránkfurt 6,82% y Londres 3,15%. La libra esterlina se desplomó 10% y volvió a niveles de la década de 1980. Todo eso en el primer día después del referéndum.

En un contexto semejante, la Bolsa porteña la sacó barata. El índice Merval resbaló 2,12%.

Las consecuencias del “Brexit”, como se abrevió en inglés a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, todavía no son claras. Se espera, sí, varios días de subas y bajas en los mercados, aún nerviosos por la inesperada noticia. Sin embargo, no se ve un consenso respecto a que los temblores son de largo plazo, como pasó en 2008 con la caída de Lehamn Brothers y el estallido de la burbuja subprime.

Los costos para la Argentina, de mantenerse el mal clima, parecen ser controlables. Por un lado ya se vio un rebote del dólar que en todo caso no parece nocivo. Más complejo podría ser un aumento en las tasas de interés que los inversores exigen por las colocaciones de deuda de la Nación y Provincias. Gran parte del programa de Gobierno descansa sobre un gradualismo en el ajuste fiscal que evitaría dañar aún más a la actividad económica. Si ese ajuste se acelera por falta de financiamiento barato para regular los recortes, la economía podría tener dificultades para rebotar.