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Nace una nueva oportunidad de inversión: securitización de hipotecas

La Comisión Nacional de Valores autorizó a los bancos a vender en el mercado bonos que “empaquetan” deuda hipotecaria de sus clientes, con lo que los inversores pueden hacerse del flujo de fondos de sus cuotas. Son créditos que pagan la variación de la inflación más una tasa que llega al 7%, una alternativa de largo plazo tentadora y asociada al ladrillo

La Comisión Nacional de Valores (CNV) dio un paso más en dirección a la creación de un mercado de capitales similar al que existe otros países al autorizar a los bancos a emitir deuda que consiste en la securitización de hipotecas, esto es, la venta del flujo de fondos futuros de créditos hipotecarios. Son activos con algo de riesgo macroeconómico, las recesiones o picos en la desocupación pueden afectar los pagos, pero que por oposición suelen tener una mora muy baja si la economía no cae en pozos catastróficos. Permite hacerse de rendimientos que están hasta 7 puntos por encima de la inflación.

Aunque recién se acaba de aprobar, es bueno que los inversores y ahorristas estén atentos a las que serán las primeras salidas al mercado de securitizaciones de deuda hipotecaria bancaria. Se trata de alternativas para que los bancos obtengan fondos con los que prestar a sus clientes a largo plazo para la compra de viviendas. Se trata de un mercado muy desarrollado en Chile, Uruguay, Brasil y Perú que se ha comportado muy bien en economías que no dan grandes volantazos.

Desde el punto de vista del inversor es una manera de comprar bonos corporativos con rendimientos muy jugosos a cambio del riesgo macroeconómico al que se exponen. Como cualquier bono corporativo o soberano contarán con su mercado secundario que permitirá venderlos a cambio de efectivo en cualquier momento de su vida.

Como en la Argentina la penetración del crédito hipotecario es muy baja, menos del 1% del PBI, el mercado tiene mucho terreno por recorrer antes de que los bancos empiecen a prestar a los clientes más riesgosos. Todavía tienen para elegir a los deudores de mayor capacidad económica y menor riesgo de mora.

La inversión en estos vehículos permitirá cubrir con creces cualquier movimiento de la inflación y garantizar un rendimiento por encima de ella. Se trata de un vehículo de inversión que tendrá mejores rendimientos cuanto mayor sea el plazo que permanezca en la cartera, por eso es muy bueno para fondos comunes de inversión, empresas de seguros y otros inversores institucionales. Pero también se va a transformar en una alternativa interesante para ahorro de largo plazo de individuos, por ejemplo en dirección al retiro laboral.