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Oportunidades con bonos en dólares provinciales

La Provincia de Buenos Aires reabrió dos de sus emisiones de bonos a 2019 y a 2027, a cambio de u$s 750 millones para ayudar a cubrir su déficit. La reapertura se hizo a 1,25 puntos porcentuales y 0,50 puntos porcentuales por debajo de lo había pagado ese distrito a principios de año. Si la tendencia a achicar spreads continua, quienes se coloquen en esos bonos tienen mucho para ganar en el mediano plazo

Aunque en los plazos corto y mediano las emisiones en pesos sean la moda, eso no quiere decir que los activos en dólares carezcan de atractivo, sobre todo para mantener una cartera balanceada. En los últimos días la emisión de deuda de la Provincia de Buenos Aires se destaco por las oportunidades que presenta para quienes estén dispuestos a apostar por una exitosa normalización de las cuentas de ese distrito.

La Provincia reabrió dos bonos a 2019 y 2027 para obtener u$s 750 millones a una tasa del 4,5% y 7,37%, respectivamente. Las tasas, claramente por encima de lo que pagan los bonos soberanos, no dejan de ser una mejoría frente a las emisiones de deuda del distrito bonaerense más temprano en el año. Esos mismos bonos habían sido lanzados al mercado a tasas del  5,75% y 7,87% anual, respectivamente.

En solo unos pocos meses los rendimientos de esos bonos “comprimieron spread” (como se conoce en la jerga), es decir, bajaron sus rendimientos.

El rendimiento de un bono baja cuando su precio sube. Esto es porque los bonos son activos de renta fija, desde su emisión hasta su vencimiento pagan intereses y capital de una forma predeterminada. Así, esos intereses resultan más altos para el inversor que compra esos papeles cuanto más bajo es el precio, y esos mismos rendimientos “se comprimen” cuando el precio sube.

La mejor forma de ver una compresión de rendimientos de un bono es con ese bono en la cartera propia. Porque implica que se compro un bono que rendía un interés más alto del que se paga hoy. Quien mantenga esas emisiones hasta sus vencimientos ganará el rendimiento que pagaba cuando compro, mientras quien quiera hacer efectiva su ganancia, puede vender un bono mucho más caro que el que pago.

Volviendo a los títulos de la Provincia de Buenos Aires, en solo cuatro meses sus rendimientos se comprimieron en 1,25 y 0,5 puntos porcentuales, una compresión que en principio debería continuar en el futuro.

Como es tradicional, las emisiones provinciales nunca caen por debajo de la tasa que paga la Nación, por eso es fácil calcular cuánto más pueden comprimirse esos spreads bonaerenses. Ambas emisiones cotizan 1,5 puntos porcentuales por encima de lo que pagan bonos soberanos en dólares de plazos similares, con lo cual podrían recortar otro punto cada una antes de estabilizar su precio.