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Por qué ahorrar en bonos largos supone más ventajas que riesgos

Los precios de los bonos en dólares se abarataron en las últimas semanas, por lo que los especialistas se relamen. Las mejores oportunidades están en los bonos a más largo plazo, porque una mejora en las condiciones financieras del país implicaría una suba de precio mucho mayor a la pérdida que sufriría en caso de que las condiciones empeoren

En las últimas semanas, la tasa de interés en los Estados Unidos se movió al alza, con lo que los bonos soberanos de países como la Argentina vieron subir a su vez sus tasas, lo que implica una baja en sus precios. Tras la baja, los bonos argentinos más cortos quedaron al mismo nivel que sus pares de otros países de la región, mientras que los bonos a más de 10 años de plazo quedaron por debajo. Para los especialistas están baratos y, más aún, tienen mucho por ganar. Aunque es una apuesta con riesgos, quienes estén dispuestos a asumirlos tienen mucho más por ganar que por perder en los próximos meses al apostar por bonos de largo plazo.

La tasa de los bonos de Estados Unidos a 10 años se movió al alza e hizo subir la tasa implícita en los bonos de todos los países emergentes, que dependen de ella. Eso explicó algunas bajas globales en deuda soberana como la de la Argentina, que luego empezaron a recuperarse.

Los títulos a más corto plazo son los más demandados por los inversores más conservadores y, de inmediato, recuperaron niveles de precio equivalentes a los de países emergentes similares a la Argentina, con lo que siguen siendo una opción aunque más segura y con menores chances de ganancias.

Ahora, cuando se mira bonos de más de 10 años, como el Bonar 2027 o los Discount 2033, los precios todavía están por debajo de sus pares. Eso implica una oportunidad, más si se cree que en las elecciones legislativas de octubre el Gobierno tiene buenas chances de ganar (algo que llevaría a las tasas de los bonos hacia abajo o, lo que es lo mismo, a sus precios al alza.

Pero lo más interesante de los papeles a más largo plazo es que cuando sus tasas bajan, la suba de precio es mucho más importante que en los bonos a más corto plazo. E, incluso, en caso de una suba de tasa por una noticia negativa –por ejemplo, una victoria opositora en las elecciones- la baja de precio es mucho menos importante que la suba de la que hubiera gozado en un menor contexto.

Especialistas señalan que la cercanía de las elecciones legislativas permite comprimir estas apuestas en unos pocos meses. No es una apuesta para principiantes que estén haciendo sus primeras armas en el mercado de capitales, pero si una para seguir de cerca o con una parte menor de la cartera de ahorros, dada la potencial ganancia de precio que pueden gozar los bonos largos en caso de una victoria oficialista.