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Premios enormes para ahorristas valientes

El año electoral está en marcha, las señales que muestran las encuestas y los resultados de las primeras elecciones provinciales no aportan más que ruido e incertidumbre. A la hora de invertir ahorros, entonces, hay una opción sólo para valientes que no deja de ser interesante. Invertir en dólares con vencimiento este año rinde 4,5%, hacerlo con vencimiento en 2020 14%. El riesgo electoral está en el medio. Pero el premio bien vale apostar el 5% o 10% de los ahorros.

Es común que los analistas financieros recomienden al ahorrista minorista opciones de inversión conservadoras, y no hay nada malo de ello. En un país tan volátil como la Argentina todos queremos tener los ahorros a resguardo, en papeles en pesos o dólares con rendimientos de corto plazo y tasas altas de rentabilidad. En dólares, fuera del sistema, fuera del país, en ladrillo: todo lo que garantice que no van a perder. Pero, aún cuando el 80% o 90% del ahorro esté colocado en ese tipo de activos muy recomendables, el siempre difìcil panorama político argentino ofrece una alternativa para tomar riesgo y conocer los resultados dentro de muy poco. Es claro que el mercado se ha vuelto pesimista respecto del resultado de las elecciones de octubre, pero la pregunta es, ¿cuánto puede sufrir una inversión que tome al riesgo electoral por los cuernos? Y, mejor aún, ¿acaso no puede ganar mucho más de lo que perdería si el escenario pesimista se concreta?

La “curva de rendimientos” en dólares de la Argentina está rota. Rota, porque la pelea electoral de octubre se presenta cada día como más reñida. Es así que ahorrar en una Lete en dólares que vence este año premia al ahorrista con un -nada desdeñable- rendimiento del 4,5% nominal anual en moneda extranjera. Un muy buen rendimiento en comparación con cualquier otro país para inversiones de tan corto plazo.

Ahora bien, al colocar en bonos más largos, los rendimientos que se pueden obtener son mucho mayores. Por ejemplo el Bonar 2020 es un título en dólares que pagará su último vencimiento en octubre del año que viene. Una eternidad en términos políticos argentinos, seguro, pero hay que admitir que las eternidades argentinas son de muy corto plazo.

La diferencia entre los dos rendimientos es muy sencilla de entender. Las Letes en dólares se pagan este año, con un Gobierno pro mercado que tiene el apoyo y los dólares del FMI. Riesgo bajo, premio bajo. El Bonar 2020 se paga el año próximo, ya con menos dólares del Fondo y sin tener la menor idea de quién va a estar en la casa Rosada. Así, los inversores sólo están dispuestos a comprar ese bono a cambio de un rendimiento enorme.

Pero analicemos un segundo el diferencial de riesgo entre esos dos papeles. Un escenario negativo para la Lete es difícilmente imaginable, seguro. Ahora, un escenario negativo para el Bonar 2020 es el de la llegada de un gobierno anti mercado que repudia las deudas contraídas apenas meses después de haber asumido, a pesar de todavía contar con un programa de apoyo del FMI vigente y en un vencimiento de deuda más bien pequeño. O sea, un Gobierno que desata voluntariamente un default, golpeando aún más a una economía que ya viene golpeada y se garantiza la mala voluntad de sus votantes a pocos días de haber asumido. A cambio de ningún beneficio.

¿Este segundo escenario es imaginable? Bueno, basta ver la historia argentina como para entender que imposibles hay pocos. Ahora, ¿y si semejante escenario pesimista no se concreta? Si no se concreta, el ahorrista que pagó u$s 93 por cada Bonar 2020 recibirá en octubre del año próximo u$s 112, esto es, u$s 20 por cada u$s 100 invertidos en sólo 16 meses (y la inversión inicial se puede hacer en pesos, el pago es en dólares).

Probablemente ningún ahorrista apostaría su empresa, su negocio, su auto o su casa al resultado de estas elecciones. ¿Pero una parte menor de los ahorros? Todo depende del apetito por el riesgo de cada uno.