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Resurgen los bonos ajustados por CER ante la resistente inflación

Las sucesivas bajas a la tasa de las Lebac despiertan dudas respecto a si el Gobierno empieza a priorizar la actividad económica por sobre la inflación, a las puertas de un año electoral. Las letras del Banco Central siguen atractivas pero las miradas se empiezan a posar sobre los bonos que ajustan por inflación.

Con señales de inflación todavía difusas, el Banco Central (BCRA) decidió relajar su política monetaria en momentos en que el Gobierno se lamenta por la falta de dinamismo económico. La pulseada tradicional entre la autoridad monetaria y el Palacio de Hacienda parece estar volcándose, cuando no, en favor del ministerio encargado de poner a caminar a la economía. El resultado es que, aunque nadie vea un repunte de la inflación, ahora se espera un recorrido descendente de los precios algo más lento, una posibilidad que no estaba contemplada en las cotizaciones de los bonos que ajustan según el índice CER, que sigue a la inflación. Parte de la cartera en pesos bien puede ir a apostar porque la tasa de inflación estará unos números por encima de los deseos oficiales.

Los bonos Cuasipar en pesos, Discount en pesos Ley Argentina, Bogar 2018, Par Ley Argentina y el Boncer 2021 son algunos de los papeles que existen en el mercado para colocar parte de los ahorros cuando las expectativas de inflación corrigen hacia arriba. Se trata de distintas emisiones de deuda, algunas tan jóvenes como de dos meses de edad, que ofrecen tasas de rendimiento en pesos de hasta el 4,4% por encima de la inflación a sus precios actuales.

Sólo por su precio de mercado, el Discount ganó ya 34% en lo que va del año, mientras que el Cuasipar subió 32% en el mismo período.

El Cuasipar, uno de los más líquidos, paga intereses y renta semestralmente, al igual que el Discount y el Boncer 2021, uno de los más nuevos.

Ya que se trata de bonos que, en algunos casos, tienen vencimiento dentro de 5 a 30 años, según el caso, la estrategia de los inversores con esos papeles consiste en comprarlos cuando las expectativas de inflación empiezan a moverse por encima de lo previsto.

La semana pasada la Universidad Torcuato Di Tella difundió su índice de expectativas de inflación de octubre, en el que las previsiones fueron de un 25% anual desde el 20% anual previsto en septiembre. Las dos mediciones arrojan que se espera una desaceleración de los precios el año próximo, pero ahora se prevé que sea mucho más gradual.

Es así que incorporar bonos CER a la cartera permite devengar el beneficio de esa diferencia entre previsiones y mantener esos papeles hasta tanto suceda lo contrario, y las previsiones de inflación varíen por debajo de los supuestos previos.

En sólo 72 horas las tenencias en bonos se pueden transformar en efectivo. Para fines impositivos, mientras tanto, los montos colocados en estos papeles no se computan para el pago de Impuesto a las Ganancias o de Impuesto a los Bienes Personales.