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Se desplomó el rendimiento de los plazos fijos

En los últimos cuatro meses, la tasa que pagan los depósitos bancarios minoristas perdió tres puntos porcentuales y cayó al 17%. Esto apenas empata con la meta de inflación oficial y está cuatro puntos por debajo de las expectativas de evolución de los precios que tiene para este año el mercado. Para ganar en pesos hay que usar letras y bonos.

Después de un 2016 con rendimientos exiguos, los depósitos bancarios tienen cada vez menos para ofrecer en este nuevo año. Desde septiembre a esta parte la tasa que pagan los depósitos a plazo fijo de 30 días de plazo pasó de los 20% en promedio a los 17% promedio actuales. Esto es una baja de 100 puntos básicos más de los que perdió, por ejemplo, la letra Lebac de más cortó plazo. Para ganar con la tasa de interés, aún  con un perfil de inversor conservador, este año hay que ir a letras y bonos en pesos.

Con datos a los primeros 19 días de enero, la tasa promedio que pagan los bancos argentinos por plazos fijos en pesos de hasta $ 100.000 y a no más de 35 días cayó a 17,2%. En noviembre, ese mismo rendimiento estaba en 18,5%, mientras que en octubre promedió 19,3% y en septiembre estaba por encima del 20%.

La baja en los rendimientos de los depósitos es menor al recorte que sufrieron las tasas de las letras Lebac, el instrumento con el que los inversores más conservadores le ganaron con creces a la inflación y al dólar durante el año pasado. La Lebac a 35 días bajó 200 puntos básicos, de 26,75% a 23,50% en los primeros días de enero, pero lejos de volver más atractivos a los plazos fijos la baja de las letras atrajo más apuestas que antes. Por eso fue que en diciembre salieron $ 34.000 millones en depósitos a plazo fijo de los bancos.

Con expectativas de inflación en torno al 21% para 2017, la tasa de la Lebac a 35 días de plazo sigue siendo atractiva porque ayuda a proteger al patrimonio frente al avance de los precios. Es decir, tras un año de ahorro con letras Lebac, el inversor cuenta al final del período con una capacidad de compra levemente superior a la que tenía en el momento en que decidió ahorrar.

En el caso del plazo fijo, ni siquiera eso. Cuatro puntos por debajo de las expectativas de inflación es garantía de contar con menor poder adquisitivo al final de la inversión que en el momento en el que se inició.

Además de las letras del Banco Central, los bonos en pesos a tasa fija o ajustados por CER (siguen a la inflación) son las alternativas con las que cuenta un inversor para ganarle a la inflación este año.