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Tras otra semana positiva para el mercado local, bonos cortos aparecen como atractivos

Los bonos soberanos en dólares siguen en el tope de las preferencias de los inversores y ahorristas locales, con más apetito por activos en moneda extranjera tras el salto del dólar en el segundo trimestre del año. Esos papeles lideraron las subas en un inicio de agosto en el que dominó la estabilidad de los activos argentinos, lejos de la volatilidad vista hasta junio.

El mercado local presenta un escenario más amigable para los ahorristas, con una caída en la volatilidad que dominó a los precios durante las turbulencias cambiarias. Tras ganar más de 12% en julio, el índice de acciones Merval arrancó con una leve baja de 0,2% el mes de agosto, pero con varias empresas ganadoras para los que siguen una estrategia selectiva. Los bonos en dólares, por su parte, hicieron pie y se movieron al alza. Como siempre, las emisiones con vencimientos de más largo plazo lideraron los avances -así como lideran las bajas cuando hay caídas- mientras que los papeles de más corto plazo confirmaron su paso lento pero estable hacia arriba.

Los bonos soberanos de corta duración cerraron ligeramente al alza en la última semana, con el Bonar 2020 cotizando estable y el Bonar 2024 subiendo escalando posiciones. Esos papeles ofrecen a los precios actuales rendimientos 7% y 7,8%, respectivamente, para quienes inviertan en ellos y los mantengan en su cartera hasta el vencimiento.

Los papeles de corto plazo, se podría sumar al Global 2022 en el grupo de los más atractivos, permiten aislarse de la volatilidad del mercado al tiempo que se mantiene parte de los ahorros en dólares. Los rendimientos, por otro lado, son muy interesantes a pesar del corto plazo de vida de esas inversiones.

Entre los bonos de más duración, por otra parte, se vieron recuperaciones más interesantes en los últimos días. Llegaron a ganar casi 2% en la semana, en particular el Bono Centenario con vencimiento en 2117. La estrategia de invertir en bonos de larga duración aparece también como interesante pero para inversores con más apetito por el riesgo, esto es, con la aspiración de obtener mayores ganancias y predisposición para enfrentar subas y bajas. Otra estrella de la semana fue el Discount en dólares Ley Nueva York. Con esos papeles el rendimiento anual esperado de las inversiones, a los precios actuales, roza el 9% anual en dólares.

La apuesta por bonos soberanos de largo plazo está asociada a la suerte del programa económico y, por qué no, a la suerte política del Gobierno que garantiza sus condiciones. Como toma de posición, quizás con una parte menor de la cartera, implica asociarse a una vuelta al proceso de “compresión de spreads” de la Argentina, es decir a una reducción gradual de los costos de financiamiento del país que muy probablemente dependa del resultado que obtenga la coalición de Gobierno en las elecciones del año que viene.

Como apuesta política no está exenta de riesgos pero, de la misma manera, compensa ese riesgo con potenciales resultados suculentos.