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Un lento camino para domar los precios

Este jueves se conocerá el dato de inflación de noviembre. Las previsiones de las consultoras privadas lo ubican entre 2,5 y 2,8 puntos porcentuales. Está lejos de ser un buen número, pero es una fuerte desaceleración respecto de los datos anteriores. Ahora viene el duro trabajo de romper el piso de 2% mensual

 

La política monetaria de emisión cero hasta ahora cosecha algunos pocos resultados positivos. No hay mucho que reclamarle, sin embargo, porque el propio abordaje y la situación de partida prometían en el mejor de los casos un lento camino hacia la normalización de las variables nominales. Esta semana se conocerá el dato de inflación de noviembre, el primero de los tres que recibió la nueva administración del Banco Central que no trae niveles propios de una crisis inflacionaria severa.

 

Con todo, el camino por delante para la política monetaria no va a ser tranquilo. Con amenazas externas y riesgo político interno, el equilibrio cambiario va a ser seguido de cerca por los argentinos. Y de la calma cambiaria y un escenario de dureza monetaria cauteloso va a depender la siguiente batalla. Que el dato mensual de inflación perfora el nivel del 2%, la velocidad crucero previa a la disparada de la crisis.

 

Las expectativas de analistas para diciembre ubican a la inflación de este mes todavía por encima de ese nivel, pero en el Banco Central se ilusionan con que si ese nivel no se quiebra en diciembre se quiebre en enero.

 

Mientras tanto, el objetivo es ir relajando gradualmente las condiciones monetaria tratando de no generar desequilibrios cambiarios que vuelvan a disparar a la inflación.

 

La tasa, que perforó el piso del 60% este mes, se moverá muy de a poco hacia abajo de acuerdo a las necesidades de regular la cantidad de dinero que circula en la economía. Recién ahí podrán bajar sustancialmente. Mientras tanto, la señal sigue indicando que es momento de invertir y ahorrar, la actividad vendrá más adelante.