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Una cartera para poner a trabajar dólares blanqueados

Cumplidos los seis meses desde el final del blanqueo, se liberaron los dólares de los inversores minoristas. Ahora el desafío es poner a trabajar a esas divisas cuyo precio avanzará este año menos que la inflación. Bonos en dólares de 4 a 9 años de plazo prometen ser la estrella de esta etapa pos sinceramiento fiscal.

Llegó abril y con él quedaron libres más de u$s 7200 millones que fueron depositados en efectivo en la primera etapa del blanqueo de capitales, terminada en octubre pasado. Los ahorristas que exteriorizaron sus tenencias tienen la opción de dejar sus dólares quietos en sus cuentas bancarias a un rendimiento igual a cero, optar por plazos fijos bancarios que rinden por debajo del 1% o recurrir a las distintas opciones que ofrece el mercado de capitales. Los bonos en dólares de mediano plazo aparecen como una de las opciones más atractivas y con menos riesgo para obtener rendimientos que parten del 4% y llegan al 7% anual.

El reloj empieza a correr para los ahorristas que exteriorizaron sus tenencias en dólares. Este año esas tenencias empiezan a ser parte de la base imponible para el Impuesto a las Ganancias y para el Impuesto a los Bienes Personales. Para evitar eso, es necesario colocar esos activos en algún bien que esté exento de esos tributos, como por ejemplo acciones o bonos.

Además, con una inflación que marcó alrededor de 2% en marzo y un dólar que permanece estable o retrocede, el rendimiento de quedarse con los dólares sin invertir es negativo aún sin contar el efecto de los impuestos.

Las opciones más atractivas –y que prometen un avance considerable en los próximos días en la medida en que buena parte de los que blanquearon apuesten por ellas- para colocar dólares parecen hoy los títulos soberanos a mediano plazo. Las tasas que pagan esos papeles a menos de 10 años están hoy muy atractivas para un inversor con un perfil de riesgo bajo.

El Bonar 2020, un título en dólares que vence en tres años, es el más corto de la partida. A pesar de su corto plazo, su precio actual implica un rendimiento del 4,1% anual. Es decir que quien lo compre y lo mantenga hasta su vencimiento obtendrá el equivalente a un plazo fijo en dólares del 4%, más de cuatro veces lo que pagan los depósitos bancarios.

Estirando un poco más el plazo, el Bote 2021 esperado hasta su vencimiento equivale a precios de hoy a un rendimiento anual del 5,1% en dólares, mientras que el Bote 2026 rinde 6,8% hasta su vencimiento a los precios presentes.

Por supuesto que no es necesario quedarse con los papeles hasta su vencimiento, se pueden vender en 72 horas a cambio de dólares o de pesos, según se desee. Incluso si las perspectivas crediticias argentinas siguen mejorando es de esperar que las tasas de estos papeles suban a medida que más inversores se vuelquen a ellos, con lo cual se hace más probable salir con una ganancia en el caso de una venta anticipada de estos bonos.

La demanda potencial que generen los ahorristas que entraron al blanqueo, por ejemplo, promete una primera suba de los precios de estos papeles en las próximas semanas.