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Vuelve el índice de precios, vuelven los bonos con CER

Hoy el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos hará pública su primera medición de inflación desde diciembre del año pasado. Los números del Indec están cuestionados desde el año 2007 y los bonos atados a la inflación son los que más sufrieron esa manipulación. Ahora se ofrece la posibilidad de un indicador estable para esos papeles.

Es una cuestión de confianza, sin dudas. Pero en este juego esa palabra puede mover montañas. Hoy da sus primeros pasos el nuevo Índice de Precios al Consumidor del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), el mismo que desde 2007 trae dolores de cabeza a inversores y público en general. El inicio de una nueva etapa política a nivel nacional seduce con la posibilidad de dar vuelta la página de la desconfianza en las estadísticas oficiales y, en esa línea, el mercado de capitales puede ofrecer una forma de cubrir los ahorros frente a la inflación que ningún banco ofrece: los bonos atados a la inflación.

El ajuste por inflación está prohibido por la ley de convertibilidad, que ya tiene más de 20 años. Como una de las pocas excepciones a esa ley se creó el coeficiente de estabilización de referencia (CER), un indicador elaborado por el propio Indec y que fue incorporado a la emisión de bonos de deuda en pesos con el objetivo de ofrecer una vía de financiamiento  público que resulte atractiva para inversores deseosos de cubrirse de la inflación.

La intervención del Indec dejó a esos títulos prácticamente en el olvido, pero el cambio de Gobierno promete darles una segunda oportunidad.

Los papeles más negociados de la categoría de bonos en pesos ajustados por CER son el Bogar 2018 (NF18), el bono de Consolidación  Serie 6 (PR13), el Discount en pesos 2033 (DICP) y el Par en pesos 2038 (PARP). Se trata de bonos que ofrecen pagos prácticamente constantes: el Discount paga intereses en pesos en 20 pagos semestrales, el Bogar todos los meses, etc. Parte de los intereses se cobran en efectivo y otra parte se capitalizan, es decir que pasan a formar parte del capital del bono, con lo cual se evita perder frente a la inflación.

Tras años de derrumbes en sus precios, esos papeles acumulan subas de hasta 13% en lo que va del año como resultado de las renovadas expectativas que genera el saneamiento del Indec.

Con intereses de plazos fijos minoristas por debajo del 28% anual y una inflación 12 meses en torno al 40%, estos papeles son una alternativa mucho mejor a la hora de cubrir el capital del avance de los precios, sobre todo en momentos en que los títulos en dólares pierden parte de su valor en pesos debido a la baja de la divisa en el mercado cambiario.