Apasionante batalla por Twitter

Los ojos del mundo inversor están puestos en Twitter y su acción, que cotiza en Wall Street además de tener un CEDEAR en la Bolsa porteña que permite a los argentinos invertir en ella en pesos. El hombre más rico del mundo, Elon Musk, inició un intento de compra hostil. Y su directorio intenta resistir. En río revuelto, los tenedores de acciones hicieron ganancias.

La batalla por el control de la red social Twitter capta la imaginación de todo el mercado. Ni más ni menos que el dueño de la mayor fortuna del mundo según el ranking de Forbes, el CEO de Tesla y SpaceX Elon Musk, lanzó una propuesta de compra hostil que no fue bien recibida por el directorio de la empresa. Como trasfondo, tras el juego de millones, está el intento del magnate por defender la libertad de expresión en esa plataforma hoy clave para la circulación de información.

A principios de mes Musk sorprendió al mundo al revelar entre sus datos financieros la compra del 9,2% del paquete accionario de Twitter Inc. La adquisición, por unos USD 3.000 millones, transformó al excéntrico empresario en el mayor accionista de la empresa, cuya base inversora está muy atomizada en pequeños tenedores.

El sólo anunció hizo saltar hasta 25% a la acción de Twitter en el día posterior.

El fragmento comprado le daba a Musk el derecho a sentarse en el directorio de la empresa, algo que él mismo rechazó. Pero si alguien se preguntaba si las intenciones del empresario eran de simple inversión, rápidamente recibió una respuesta.

La semana pasada, en medio de críticas a la forma en que se conduce a la red social y a los límites a la libertad de expresión que impone la plataforma, Musk anunció ante la SEC una oferta de compra por el 100% del paquete accionario. 

El CEO de Tesla promete un precio de USD 54,20 por acción en días en los que la acción  cotizaba en torno a USD 48. Un precio muy atractivo.

Pero también había una amenaza implícita en la oferta. Musk dijo que si su propuesta de compra no era aceptada “reconsideraría” su posición en la empresa. Entre líneas, sugirió que podría salir a vender su participación, lo que empujaría a la baja al precio de la acción y haría perder millones a sus accionistas.

El avance de Musk parecía implacable. Sin embargo, el directorio de la empresa no estuvo dispuesto a rendirse sin dar pelea. De inmediato, lanzó un programa especial de emisión de acciones. La estrategia, conocida como “píldora de veneno”, tiene por objetivo aumentar el peso de los accionistas minoritarios en el capital social de la empresa con el objeto de licuar la participación del comprador hostil. En este caso, Musk.

La apasionante pulseada por el control de la plataforma se tradujo en números. La acción llegó a cerrar a USD 52,92 a principios de mes, cuando se conoció la inversión del CEO de SpaceX. Poco después, tocó un piso temporal de USD 44,49. Idas y vueltas que los inversores argentinos pudieron intentar aprovechar ya que existe un CEDEAR que permite invertir en la acción en pesos y desde la Argentina.