Bonos a la deriva a falta de señales de avance con el FMI

Con el mundo aportando poco, la falta de avances en dirección a un acuerdo con el FMI juega en contra de los bonos soberanos y el riesgo país volvió a la senda alcista. La presentación del ministro de Economía, Martín Guzmán, del estado de situación de las negociaciones no dio señales claras y los títulos de deuda lo sufrieron

Los bonos soberanos argentinos no logran levantar cabeza y el riesgo país superó los 1.800 puntos cómo resultado de las dudas que se generaron por la falta de avances en dirección a un acuerdo entre la Argentina y el FMI. Las expectativas del mercado, con todo, siguen orientadas a dar por hecho un acuerdo aunque la letra chica será vital para las cotizaciones de los títulos de deuda.

El contexto internacional sigue jugando en contra, con los inversores temiendo la posibilidad de mayores subas de tasas en los Estados Unidos durante este año y profundizando una salida de capitales desde países emergentes que genera bajas en los precios de la deuda de todo ese segmento de países. El precio de los bonos de Egipto, Turquía o Ucrania cayeron casi a la par de los argentinos.

Pero la dinámica global se mezcla en este caso con un condimento local. Esto es porque el tramo final del acuerdo con el Fondo sigue generando una carga extra para los papeles argentinos. El riesgo país, en torno a los 1.820 puntos, se encuentra a solo a menos de 80 puntos de su nivel máximo post reestructuración.

La negociación con el FMI es el principal dato clave para la deuda argentina. Tras la presentación de Guzmán la semana pasada, y hasta no ver avances en los puntos de mayor diferencia con el FMI, se explica el mal desempeño de la deuda.

La diferencia entre lo que el Fondo exige y lo que el gobierno ofrece es enorme en términos de reducción del déficit. El equilibrio fiscal recién en el año 2027 que plantea Guzmán está lejos del ritmo que el FMI escribiría. Para conseguir un Extended Fund Facility (EFF), Guzmán debería llegar mucho más rápido a la eliminación del déficit, probablemente tres años antes de lo que ofrece.

El consenso de mercado es que un acuerdo se cierra, pero los inversores quieren ver la noticia confirmada y los detalles del acuerdo antes de volver a apostar.