Bonos tratan de cerrar el año con subas

El cierre de un año difícil tanto para la economía como para el frente financiero argentino tiene como dato destacado un repunte sólido de la deuda soberana. A poco de cerrar el año, los títulos globales acumulan un promedio de suba del orden del 8% en el mes. Y se encaminan así a la época de definiciones en materia de la negociación entre la Argentina y el FMI con un tono positivo.

La deuda soberana argentina en dólares es una de las especies más destacadas del cierre del año, con un avance del orden del 8% en dólares en toda la curva de bonos globales, regidos por los tribunales de Nueva York. El repunte de las cotizaciones encuentra factores estacionales y del mercado global como sustento, y deja a esos activos bien encaminados para el tramo final de las negociaciones entre la Argentina y el FMI.

Visto en detalle, el repunte de diciembre no es más que una recuperación luego de que los valores de los bonos sufrieron bajas importantes en noviembre. Todavía se mantienen más de 10% por debajo del valor en dólares al que cerraron en 2020. 

Dos factores se combinaron para permitir la recuperación. Por un lado, un elemento estacional y local: los bonos soberanos están exentos del pago de Impuesto a los Bienes Personales y gozan de mayor demanda en estas épocas del año.

Pero esa no es toda la historia. Además, 2020 fue un mal año para la deuda emergente en general, con la oriunda de América Latina como la más perjudicada a nivel global y la deuda Argentina, todavía en problemas, sufriendo más de la cuenta dentro de ese grupo. Esa tendencia, que se agudizó en noviembre pasado, parece haberse revertido en los últimos días del mes de la mano de subas generalizadas en el mundo emergente.

El riesgo país de JP Morgan, que mide el diferencial de la tasa de retorno de los bonos del Tesoro de los EEUU con similares emisiones argentinas, quedó cerca de los 1.700 puntos a poco del cierre del año.

Los inversores, mientras tanto, siguen de cerca las lentas negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reprogramar una millonaria deuda de unos USD 44.000 millones, al tiempo que el avance de la cepa ómicron condiciona a los mercados internacionales.

El escepticismo todavía no abandona al mercado, que quiere ver avances concretos antes de motorizar nuevas subas. La historia de las negociaciones con el Fondo y el impacto de ese intento por llegar un acuerdo en el precio de los activos argentinos promete dominar todo el verano.