Carrera entre las reservas y la negociación con el FMI

El Banco Central vuelve a sacrificar reservas para contener a los distintos tipos de cambio, tanto al oficial como los paralelos. La dinámica daña las reservas internacionales de la entidad y vuelve cada vez más acuciante cerrar alguna clase de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional antes de la llegada de los vencimientos de marzo próximo que el Gobierno no tiene con qué pagar.

Luego de 14 ruedas consecutivas sin vender dólares gracias a la postergación de pagos de importaciones el Banco Central volvió a tener que vender reservas en el mercado formal. Más aún, se conoció que tuvo que usar otros USD 414 millones para mantener a raya al contado con liquidación. Las reservas líquidas se van agotando y no alcanzan para pagar vencimientos con el Fondo Monetario Internacional de marzo próximo.

El jueves pasado el Central debió vender USD 40 millones, al día siguiente USD 290 millones y el lunes otros USD 20 millones.

Además, el balance cambiario de septiembre mostró que intervenir en el dólar paralelo le costó USD 414 millones a la autoridad monetaria.

Las reservas no sobran, cálculos de mínima calculan las tenencias líquidas en poco más de USD 4.000 millones, con vencimientos ante el FMI por casi USD 1.900 millones este fin de año y otro pago de USD 2.800 millones programado para marzo.

En el encuentro del G20 del fin de semana el presidente Alberto Fernández logró incluir el reclamo argentino por revisar la política de sobretasas que afecta a los países con préstamos excepcionales en la declaración final del evento y el FMI prometió que tratará el tema en diciembre.

Pero con el reloj corriendo todavía no hay señales de un acuerdo en puerta y la necesidad de reprogramar los pagos se vuelve acuciante si el Gobierno aspira a evitar un default con el organismo.