Cerca de un arreglo, lejos de una solución

Cerca de un arreglo, lejos de una solución

El Gobierno mejoró una vez más la oferta para bonistas tenedores de deuda regida por tribunales extranjeros y obtuvo el visto bueno de cuatro fondos. Pero son tenedores con pocos papeles en sus manos, mientras que los que mayor cantidad de bonos acumulan siguen lejos de arreglar. Si esta es la oferta final, crecen las chances de un acuerdo limitado con pocos acreedores.

Las conversaciones para una reestructuración de la deuda regida por tribunales extranjeros, la piedra de toque que puede empezar a mejorar el frente financiero para una economía que vive su peor momento en materia de actividad, están directamente descarriadas. El Gobierno se acerca a un acuerdo con un grupo de fondos pequeño que en caso de ser confirmado, obtendría poca adhesión. De concretarse ese escenario, la saga de la deuda podría alargarse mucho más.

Las novedades que llegan de las negociaciones no son positivas. Los dos grupos más importantes de acreedores, el Ad Hoc Bondholders Group y el Exchange Bondholders Group, lanzaron un comunicado conjunto en el que revelan que no tienen contactos significativos con el Gobierno argentino desde el 17 de junio. No hay avances en ese sentido con los grupos que concentran cerca del 30% de los bonos globales, que necesitan el 75% de aceptación para forzar un canje, ni con los que dicen contar con el 16% de los bonos del canje, que necesitan un nivel de aceptación del 85%.

En cambio, hubo avances con una parte de los fondos que forman parte del Comité de Acreedores de Argentina (CAA), cuatro de ellos, que tienen una porción menor de las emisiones de deuda en cuestión.

Desde el Gobierno analizan la posibilidad de cerrar el acuerdo con esa minoría y avanzar hacia un canje. Eso empujaría el diferendo a los tribunales de Nueva York, con final incierto y dilatado.

El actual plazo vigente para la oferta de canje argentina vence el 24 de julio. El 30, mientras tanto, se vence el plazo de gracia de 30 días para el default de los bonos Discount Ley Extranjera, que pagaban intereses este martes. El reloj corre y la solución parece estar cada vez más lejos.

Sin un acuerdo, la Argentina sumaría al golpe que le propinó la pandemia de coronavirus un default duro que pesaría durante años.