Crash del petróleo: se complica el frente externo

Crash del petróleo: se complica el frente externo

Una guerra de precios entre países productores de petróleo disparó la peor caída del precio del barril en 29 años. Y de la mano de ella, todo los mercados del mundo se anotaron a las bajas. El índice S&P 500 anotó una baja del 7,6% y el S&P Merval porteño acompañó con una baja de más del 13%. Para la Argentina, el nuevo mercado global implica viento de frente para renegociar la deuda y problemas para energéticas como YPF.

La delicada situación que vive la Argentina, todavía con trabas a los movimientos cambiarios y en medio de un intento por reestructurar la deuda pública, se vio complicada por el contexto externo. Una guerra de precios en el seno de la organización de países exportadores de petróleo disparó el peor derrumbe del barril desde 1991 y arrastró a todos los mercados del mundo. Para la Argentina, el nuevo contexto implica un entorno más complicado para intentar renegociar su deuda y problemas para las acciones de las empresas petroleras.

El S&P Merval bajó 13% el lunes, el riesgo país llegó a ubicarse por encima de los 2.800 puntos y los bonos soberanos cayeron entre 7 y 9%.

La histórica caída de los precios del crudo impactó directamente en la cotización de los principales índices del mundo, ya afectados por la expansión del coronavirus en los distintos continentes. 

Detrás del derrumbe estuvo la última reunión de la OPEP, en la que se buscaba reducir la producción mundial para darle sostén al precio del petróleo y sostener la rentabilidad de las empresas del sector. La propuesta incluía el recorte de un millón de barriles diarios por parte de los miembros, y medio millón por parte de los demás productores petroleros, entre ellos Rusia. Rusia no aceptó y Arabia Saudita respondió prometiendo un aumento considerable de su propia producción. 

La perspectiva de semejante inyección de oferta en el mercado hizo que el precio del barril se derrumbara 25% para cerrar cerca de los USD 30.96 por barril, el valor más bajo en 10 años.

El pánico por el efecto que puede tener la baja del barril sobre la solvencia de las petroleras y de las empresas financieras que les prestaron dinero lanzó a los inversores a buscar refugio, vendiendo acciones y activos emergentes para comprar bonos del Tesoro de los EEUU y otros activos de refugio.

La Reserva Federal de los EEUU reaccionó inyectando liquidez de emergencia, lo que ayudó a que los mercados hicieran pie al día siguiente, pero lo perdido está lejos de ser recuperado.

En la Argentina, la acción más golpeada fue la de YPF, dado que sus proyectos en Vaca Muerta necesitan de un barril de no menos de USD 50 para ser rentables. La empresa cayó a su menor valor histórico, con una valuación de mercado de poco más de USD 2.000 millones.

El tono defensivo que tomó el mercado, mientras tanto, complica las posibilidades de lograr un acuerdo rápido por la deuda. En ese entorno, la clave para la economía argentina de este año queda en un serio compás de espera mientras se aguarda por una oferta oficial.