Crece el atractivo de los bonos que cubren contra la inflación

Enero fue un mes de ganancias para las letras y bonos ajustadas por CER, el índice que sigue a la inflación. El fenómeno se explica en parte por la necesidad de los bancos de salir de las tenencias de Leliq, que a partir de este año empezaron a pagar Ingresos Brutos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Pero también por la sed de cobertura contra la inflación. 

Enero fue un mes netamente positivo para la renta fija, en especial la emitida en moneda nacional e indexada. Los bonos ajustables por CER terminaron el período con subas de hasta más de 15% en las series más largas, con cantidad de representantes entre las mayores subas desde comienzos de año. 

La tendencia en favor de todo lo que esté atado a CER, el índice que sigue a la inflación, tiene como explicación parcial el movimiento masivo de bancos que abandonan las letras Leliq del Banco Central para colocarse en esos papeles. 

El 1° de enero empezó a regir el Presupuesto 2021 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que gravó con Ingresos Brutos a los papeles de la autoridad monetaria. Siendo que la mayor parte de las entidades financieras privadas tienen sede en la Ciudad, el cambio impositivo supuso en los hechos un recorte al rendimiento final que perciben por las letras del Central. De ahí que hayan preferido mover parte de su cartera de Leliq a bonos CER.

Como resultado del movimiento se redujeron las oportunidades para minoristas dentro del menú de bonos CER, pero eso no quiere decir que desaparecieron.

Semejante aumento en la demanda de bancos hizo que los títulos CER a más corto plazo pasaran a arrojar tasas de rendimiento negativas, atractivas sólo en términos relativos porque son mejores que las de las Leliq. Pero esos papeles más cortos perdieron interés para un minorista que quiera cubrirse frente al alza de los precios.

Quienes estén interesados en sumarse al apetito por títulos indexados ahora van a tener que optar por papeles con vencimiento más largos. Los Boncer 2023 (TX23) y Boncer 2024 (TX24) todavía ofrecen tasas de rendimiento positivas y no obligan a ir a plazos mucho más largos, donde la volatilidad es alta.

Mientras el interés por papeles indexados crecía, los títulos denominados en dólares arrojaron un saldo final mixto en enero, aunque con mayoría de bajas en los títulos cortos, y algunas ganancias en bonos con plazos de vencimiento más largos.