Derrumbe de las criptomonedas: el “otro mercado” todavía es muy volátil

El Bitcoin llegó a perder cerca de 50% desde su máximo histórico anotado un mes atrás, en medio de la volatilidad de los mercados globales. Las inversiones alternativas al mercado de capitales tradicional muestran potencial a futuro, pero todavía son muy volátiles para inversiones conservadoras. El recorte también llegó a los índices de Wall Street, dado un mercado cerca de máximos, pero con bajas mucho más pequeñas.

Las criptomonedas eran probablemente el último bastión de las inversiones especulativas en el mercado global, pero se sumaron a la corrección que muestran las acciones tecnológicas y los principales índices bursátiles del mundo. La diferencia está en los niveles, mientras que el S&P 500 pierde menos del 3% en un mes, Bitcoin llegó a retroceder casi 50% desde sus máximos del mes pasado durante algunos minutos.

China parece haber sido el último disparador de esta baja. El comercio de criptomonedas está prohibido en China desde 2019 para evitar el lavado de dinero, ya que los líderes intentan evitar que las personas trasladen efectivo al extranjero. El país había albergado alrededor del 90 por ciento del comercio mundial del sector.

Las fluctuaciones de precios “violan gravemente la seguridad de los activos de las personas y alteran el orden económico y financiero normal”, dijo un comunicado que fue publicado en las redes sociales por el Banco Popular de China.

Las autoridades chinas advirtieron a los consumidores contra la especulación salvaje, y agregaron que “las pérdidas causadas por las transacciones de inversión son asumidas por los propios consumidores”, ya que la ley china no les ofrece protección.

El Bitcoin llegó a rozar los USD 30.000 por unidad en la mañana del miércoles y se encontraba 37% abajo desde máximos, el Ethereum caía 15% en el día y acumulaba una baja de 30% desde su máximo registrado a mediados de mes.

El sobrecalentamiento de los precios de las criptomonedas se da de la mano de valuaciones récord en acciones, materias primas y otros activos de riesgo. Probablemente tenga en la inyección masiva de liquidez que protagonizaron los bancos centrales una de sus principales explicaciones. Pero el mercado de criptomonedas, todavía sin herramientas para sostener valuaciones, es el que más sufre el golpe.