El acuerdo con el Fondo no está cerca

Las palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en la apertura de las sesiones legislativas indicaron al mercado que el ajuste monetario y fiscal necesario para alcanzar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional puede demorarse. En el corto plazo, el dato no es positivo para los bonos argentinos.

El discurso del presidente Alberto Fernández en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso Nacional dio a entender que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional no es prioridad inmediata, en línea con los análisis que esperan que llegue después de octubre una vez superadas las elecciones. Sin acuerdo, las perspectivas de corto plazo de la deuda no son positivas.

“Nuestras negociaciones con el Fondo Monetario Internacional seguirán adelante, en un marco de respeto y tratando de arribar a buen puerto. El diálogo ha sido hasta aquí muy constructivo. Hemos recibido muestras de apoyo tanto de la comunidad internacional como de los miembros del G-20”, dijo Fernández en su discurso.

“La renegociación de las condiciones del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional incorporará nuevas perspectivas macroeconómicas y un entendimiento común de las necesidades específicas de la economía local”, agregó.

“No hay más lugar para ajustes recesivos. El programa que se acuerde con el Fondo será enviado al Congreso Nacional para garantizar la sostenibilidad y la transparencia como políticas de Estado”, concluyó.

Los dichos van en consonancia con una estrategia oficial de encarar las elecciones es incompatible con la ortodoxia que demandaría el fondo para la reestructuración de su deuda y un nuevo programa. 

Esto es una mala noticia para los bonos, ya que la no corrección de los desequilibrios macroeconómicos, con un plan que dé un norte en materia monetaria, fiscal y de acumulación de reservas para el pago de la deuda, implicaría que el mercado de renta fija soberana no tiene drivers para un repunte al menos en el corto plazo. 

Sin un acuerdo con el FMI, no se puede pensar en una recuperación económica sostenida o un cambio de tendencia de largo plazo en los precios de los activos financieros locales.