El coronavirus chino se sumó a la incertidumbre local

A las idas y vueltas por la situación de las deudas bonaerense y nacional se sumó esta semana una baja en activos financieros como consecuencia del avance acelerado de la epidemia de coronavirus en China y su expansión a distintos países. La volatilidad va a ser parte del día a día del mercado local hasta tanto haya definiciones respecto de la renegociación de la deuda.

Al mercado local se le sumó esta semana otro factor generador de turbulencias. A las ya conocidas idas y vueltas respecto de la renegociación de la deuda de la Nación y, en estos días, la más presente búsqueda de la Provincia de Buenos Aires por postergar un pago de deuda que vencía esta semana se le agregó un muy mal día para los mercados globales.

La dispersión de la nueva cepa de un virus respiratorio por China y los esfuerzos del gobierno del país asiático por contenerlo hicieron que los inversores empezaran a sacar cuentas de cuáles serían las pérdidas para la economía global. Aerolíneas y empresas de turismo fueron las primeras en ser golpeadas en las bolsas asiáticas. Pero el temblor arrastró a todos los sectores y se propagó hasta Wall Street y, desde ahí, a todas las bolsas del mundo. Argentina incluida.

El resultado fue un nuevo castigo para bonos y acciones. La volatilidad va a ser algo cotidiano hasta tanto haya definiciones respecto de la negociación entre la Nación, los acreedores privados y el FMI.

Los bonos soberanos argentinos en dólares perdieron entre 2 y 3% a lo largo de toda la curva, aunque con pérdidas destacadas como la del Bonar 24 que retrocedió más de 10%. El riesgo país, por su parte, repuntó hasta volver arriba de los 2.100 puntos. A las acciones no les fue mejor, con retrocesos en casi todas las principales.

Pero así como perdieron, la rueda siguiente fue de sólida recuperación que -aunque no alcanzó para borrar las pérdidas previas- sirvió para mostrar cómo será la operación diaria en el mercado local hasta tanto haya un norte más claro.