El dólar es más barato en la Bolsa que en los bancos

Las cotizaciones financieras del dólar, el MEP y el contado con liquidación se mantienen por debajo del valor por billete que cobran los bancos y casas de cambio. El movimiento parece ser una oportunidad de compra para aquellos que prefieren pasar en dólares un verano que no estará exento de riesgos dada la expansión monetaria necesaria para cubrir el déficit público que se espera.

El dólar contado con liquidación se conseguía a $143,78 y el dólar MEP a $141,80 al cierre del martes. Son precios por debajo de los $144,78 al que cotiza el dólar minorista para ahorro. La anomalía de dólares financieros a un costo por debajo del precio oficial ya transita su tercera semana y, para quienes tengan la posibilidad de hacerlo, ofrece una oportunidad de compra.

Con menos trabas que el dólar para ahorro y sin cupo alguno, la baja de las cotizaciones financieras es un sueño hecho realidad para empresas y particulares que tengan pesos por resguardar.

Pero aunque la operatoria sea sencilla, eso no quiere decir que no tenga límites. No pueden comprar dólar MEP quienes tengan saldos de tarjeta de crédito refinanciados por los planes oficiales de abril y septiembre últimos, quienes estén pagando créditos UVA con cuotas congeladas, los empleadores que hayan solicitado el programa ATP (no así los empleados, que tienen acceso libre) y quienes hayan accedido a créditos a tasa cero para monotributistas y autónomos en medio de la cuarentena.

Tampoco quienes hayan comprado dólares para ahorro en bancos y casas de cambio en los últimos 90 días.

A la compra de dólar MEP se puede acceder a través de cuentas en sociedades de Bolsa. Para adquirir dólares, una vez que ya está abierta la cuenta de inversión en el banco o en la sociedad de Bolsa, solo hay que transferir los pesos que se quieran cambiar. 

Una vez que los fondos están disponibles para operar, lo que sigue es usar los pesos para comprar bonos soberanos en dólares. Hoy el más usado es el Bonar 2030, que cotiza en pesos bajo el código AL30. Para minimizar el tiempo de espera de la operación, es clave comprar en una modalidad en “contado inmediato” y no con liquidación a las 24 o 48 horas.

Concretada la compra de bonos, los títulos se acreditan en la cuenta de inversión de inmediato. Pero lo que sigue es esperar. Rige, en la actualidad, un período de parking que obliga a mantener los bonos comprados con pesos en cartera durante dos días antes de poder venderlos a cambio de dólares.

Superado el período de parking viene el paso siguiente, que es vender esos bonos pero a cambio de dólares. Para hacerlo, se recurre a un código distinto del mismo bono. En este ejemplo es el mismo Bonar 2030 pero operado bajo el ticker AL30D, que es el código que se utiliza para la operación en dólares de ese papel. Operado en contado inmediato, para que la transacción sea en el momento, la venta a cambio de dólares acredita las divisas en la cuenta comitente.