El fin del default es oficial

La calificadora de riesgo S&P oficializó esta semana la salida de la Argentina del estado de default en el que había caído en mayo pasado. Con una suba de nota que la ubicó, con todo, en la categoría de deuda más especulativa señaló el inicio de un período de 4 años de vencimientos manejables que obligan al Gobierno a enderezar el rumbo para evitar otro evento de deuda en el mediano plazo.

Después de más de siete meses de negociaciones difíciles que finalmente llegaron a buen puerto, la Argentina logró salir del default, el noveno de su historia moderna, para volver a tener a la totalidad de su deuda en estado “performing”. El rol de volver oficial el nuevo estatus de las emisiones del Tesoro recayó esta vez sobre la calificadora de riesgo S&P, que fue la primera en elevar la nota soberana entre las tres grandes firmas del rubro. Ahora se abre un período de cuatro años sin grandes desafíos en materia de vencimientos que el Gobierno aspira a aprovechar para enderezar el rumbo y esquivar otro incumplimiento cuando los pagos empiecen a ser relevantes.

La calificadora de riesgos S&P dijo el lunes pasado que subió la calificación crediticia de Argentina a “CCC+” desde “default selectivo” después de que el país acordó con acreedores la reestructuración de deuda tanto bajo ley extranjera como bajo ley local y los nuevos bonos empezaron a cotizar en el mercado.

S&P dijo que las calificaciones de Argentina reflejan los actuales desafíos a corto plazo que representan los déficits fiscal y externo, en medio de limitadas opciones de financiamiento.

Sin embargo, la nueva calificación de deuda está en el escalón más bajo de deuda en categoría especulativa. “Con la compleja reestructuración terminada, esperamos que el Gobierno gire completamente su enfoque hacia iniciativas para impulsar el crecimiento, reducir la inflación, financiar un déficit fiscal aún alto y manejar las presiones cambiarias, entre varias distorsiones macroeconómicas”, advirtió el comunicado oficial. 

Los 12 nuevos bonos ley extranjera que emitió el país recibieron la calificación “CCC+” por parte de S&P. Decisiones similares de parte de Fitch Ratings y Moody’s se esperan para las próximas semanas.

El foco ahora se muda a los todavía preliminares contactos con el FMI para el diseño de un programa que permita enfrentar vencimientos todavía abultados del país con el organismo internacional. 

“Este diálogo brinda la oportunidad de diseñar una estrategia económica general y acercarse también a la liquidación de los atrasos con el Club de París”, señaló S&P en el comunicado.