El FMI busca “consolidación fiscal favorable al crecimiento”

La primera misión del Fondo Monetario Internacional que trabaja en dirección a un nuevo programa económico dejó el país esta semana. Dijo compartir con el Gobierno el compromiso con una consolidación fiscal, protección a los más vulnerables y una reducción gradual de la inflación. Una mención algo tibia a la reducción del déficit que tiene mucho por recorrer para convencer al mercado. El fondo vuelve el mes que viene.

La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), la primera que llegó a Buenos Aires con el objetivo de delinear un nuevo acuerdo para la postergación de los pagos que adeuda el país al organismo, dejó el país esta semana. A las tradicionales palabras que señalan que hasta ahora hay avances para un acuerdo, el equipo de técnicos le sumó algo del vocabulario que acompañará a los objetivos del nuevo plan.

“Argentina enfrenta dificultades económicas y sociales complejas, en el contexto de una crisis de salud sin precedentes. La profunda recesión ha provocado un aumento de los ya elevados niveles de pobreza y desempleo, cuyos efectos se ven agravados por importantes presiones en el mercado cambiario”, dijo la misión liderada por Julie Kozack y Luic Cubbeddu a través del comunicado.

“Estos son desafíos excepcionalmente difíciles sin soluciones fáciles. Un conjunto comprensivo de políticas podría respaldar el restablecimiento de la confianza, pero deberá ser apropiadamente calibrado para fomentar la recuperación económica y asegurar la estabilidad macroeconómica”, agregaron.

“El equipo pudo adquirir una comprensión más profundizada de los planes de políticas de las autoridades para estabilizar la economía y ponerla en una senda de crecimiento más sostenible y uniforme”, añadieron.

Y, por último, sentaron lo que van a ser las prioridades de los lineamientos que se intentarpan acordar: “compartimos el compromiso de las autoridades con políticas que aseguren una consolidación fiscal favorable al crecimiento y al mismo tiempo protejan a los más vulnerables, permitan una reducción gradual de la inflación e impulsen la creación de empleo, la inversión y las exportaciones”.

La preocupación de los inversores por el abultado déficit fiscal argentino, el principal riesgo para el repago de la deuda soberana, no pareció encontrar motivos para el festejo. Al día siguiente, lejos de encontrar una señal de apoyo los bonos soberanos argentinos promediaron bajas del orden del 1,6%.

La misión del organismo hará otra visita en noviembre, en linea con el objetivo declarado de las autoridades argentinas de contar con un nuevo programa acordado en el primer trimestre de 2021.