El golpe a la economía fue fuerte en abril, pero puede haber sido el piso

El golpe a la economía fue fuerte en abril, pero puede haber sido el piso

El Indec dio a conocer los datos adelantados de actividad de abril, el período en el que más dura fue la cuarentena. El resultado fue una caída estimada del 17,5% de la actividad económica en comparación con marzo y del 26,4% respecto a mismo mes del año anterior. El retroceso de la actividad es el más grande del que se tenga registro, superando incluso a diciembre de 2001.

Luego de dos años de recesión y crisis de balanza de pagos, la pandemia de coronavirus Covid-19 le dio una sorpresa a los argentinos: se podía caer aún más. La crisis sanitaria y las medidas de distanciamiento social decididas para intentar controlarla se combinaron para generar la mayor caída mensual de actividad de la que se tenga registro. El dato, aunque no sorprendió, le puso números a la situación económica actual.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que publica cada mes el Indec es una estimación, que luego es corregida, de la variación del producto bruto interno de la Argentina. De la mano de las previsiones privadas que calculaban un derrumbe de la actividad como resultado del cierre de la economía en medio de una crisis sanitaria, el número fue tan malo o incluso peor de lo esperado.

La actividad, según este dato preliminar, cayó 26,4% en los últimos 12 meses y 17,5% en comparación con el mes previo, en la serie desestacionalizada, la que tiene en cuenta las variantes de productividad que se dan a lo largo del año. A modo de comparación, diciembre de 2001 había marcado una caída de poco más del 16%.

El 17,5% mes a mes argentino compara con un 17,3% de México, un 14,4% de Colombia, un 9,7% de Brasil y un 8,7% de Chile. El golpe fue generalizado, pero algo mayor para una Argentina que ya transitaba una recesión.

Para adelante, las expectativas de los especialistas no contemplan por ahora la posibilidad de un rebote, aunque sí caídas no tan fuertes como las que se vieron en el cuarto mes del año. La relajación gradual de la cuarentena, al menos hasta la decisión de un regreso a la fase uno en los lugares donde más incidencia tiene el virus, fue suavizando el efecto sobre la actividad en los meses siguientes.

Visto por sectores, hubo actividades que resistieron mejor que otras. Sobresalieron por la magnitud del parate los hoteles y restaurantes con el 85,6%; el transporte y comunicaciones con el 26,1%; inmobiliarias y empresas de remises con el 19,7%; la industria extractiva, como minera y del petróleo 19%.

Entre los menos afectados se destacaron el agro, que cayó 10,3%; los servicios de electricidad, gas y agua que bajaron 8,3%; y la actividad bancaria, que cayó apenas 3,2%, informó el Indec gracias a la vitalidad de los préstamos y los depósitos.