El mercado muestra una tímida esperanza en un acuerdo por la deuda

El mercado muestra una tímida esperanza en un acuerdo por la deuda

Los activos argentinos mostraron señales de vida en las últimas ruedas, luego de una semana de castigos. Las acciones de empresas locales tuvieron fuertes rebotes el martes, mientras que los bonos soberanos hicieron pie el viernes, sobre todo los emitidos bajo ley local que estaban atrasados respecto de las cotizaciones de sus pares regidos por tribunales del exterior. Los movimientos reflejan no más que una tímida esperanza de evitar el default.

Las acciones argentinas mostraron fuertes rebotes desde mínimos, aprovechando un mejor tono de los mercados de referencia que empiezan a descomprimirse gracias a las medidas de estímulo orquestadas por los países desarrollados. En ese contexto, en especial las acciones de bancos gozaron de un repunte. Un día antes había sido el turno de los bonos, que también hicieron pie luego de una semana de bajas. El mercado está lejos de apostar por un acuerdo de deuda que alivie las dificultades financieras del país, pero al menos se permitió un pesimismo más moderado.

Papeles de empresas argentinas que cotizan en Wall Street, los llamados american depositary receipts (ADR), ganaron hasta dos dígitos en la rueda del martes. Fue después de experimentar gruesas pérdidas en lo que va del año y luego de arrancar la semana a la baja. 

Las acciones de bancos, las más directamente asociadas a las condiciones financieras del país y en cuyas carteras está parte de la deuda que está siendo renegociada, fueron las que mejor sintieron el rebote.

Fue en un buen contexto global. Las acciones de los principales mercados de referencia, luego de sufrir el golpe del coronacrash, subían a sus mejores niveles en seis semanas. 

El rebote de las acciones siguió a un movimiento similar de los bonos soberanos, que empezaron la semana con un día de alzas.

Se trata, sin embargo, de apuestas mínimas y en muchos casos de corto plazo. Los precios de los activos argentinos están tan bajos que son muy sensibles a buenas noticias, por ínfimas que estas sean. Rumores de una contraoferta de los bonistas que podría ayudar a destrabar las conversaciones por la reestructuración de deuda fueron en este caso las que ayudaron al mercado.