El mercado no prevé un nuevo cimbronazo tras las elecciones del 27 de octubre

Tras la contundente victoria de Alberto Fernández en las primarias de agosto el mercado local tuvo la mayor caída diaria de su historia. Las expectativas de los inversores estaban puestas en un buen desempeño electoral del oficialismo y sus políticas pro mercado que no se concretaron. Ahora, las expectativas son bien distintas. La victoria opositora ya está incorporada a precios, por lo que su confirmación no afectará al mercado de la misma. E, incluso, una poco probable sorpresa podría empujar subas importantes.

El proceso electoral ya le pasó factura a los activos argentinos. Ese desajuste entre las expectativas electorales y el resultado concreto de las PASO se tradujo en una disparada del dólar el día siguiente a la elección y en una importante caída de los valores de bonos y acciones. 

Aunque el resultado no sea el esperado originalmente por el mercado, los precios del peso argentino, las acciones locales y los bonos soberanos ya incorporan nuevas expectativas. En principio, una repetición del desempeño que tuvo Fernández en las primarias durante las elecciones del 27 de octubre. Con lo cual, de confirmarse esta previsión, el día siguiente no habría motivo alguno para que cambien radicalmente los precios del mercado.

De hecho, aunque siempre existan riesgos, dado el castigo que sufrieron los activos locales hoy existen más variables capaces de sostenerlos que de hundirlos. Una hipotética, aunque poco probable, victoria oficialista el 27 de octubre tendría un efecto alcista indudable para bonos y acciones. 

Incluso un resultado favorable a Fernández que viniera acompañado de la definición de un set de políticas para el próximo período de Gobierno también debería dar más motivos para subas que para bajas, dado que al menos generaría algo de certidumbre respecto del futuro próximo.