El mundo a la espera del 15 de diciembre

La semana que viene se cumple el deadline impuesto por los Estados Unidos para aumentar aranceles a importaciones de China si las negociaciones comerciales no avanzan. Los mercados globales son optimistas en que la fecha se posponga. Pero un revés en ese ítem puede alejar a las bolsas de los récords en los que cotizan.

El día a día de los mercados de todo el mundo está regido por los vaivenes de las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China. En las últimas semanas, los índices de los mercados de referencia se mantuvieron cerca de sus records en base al optimismo respecto de un acuerdo. Sin embargo, el 15 de diciembre se cumple el plazo máximo impuesto por el presidente estadounidense Donald Trump para una suba de aranceles a importaciones chinas en caso de que no haya avances concretos. De concretarse la amenaza, los precios de los activos de los principales mercados del mundo podrían sufrir.

El índice MSCI All World, que agrupa acciones de 47 países desarrollados, tocó máximos históricos durante la semana pasada de la mano del optimismo alrededor del diferendo comercial entre las dos principales economías del mundo. Las acciones globales nunca alcanzaron estos valores nominales antes.

Desde entonces, los principales mercados se han mantenido en un recorrido lateral solo interrumpido por un dato de empleos que superó todas las expectativas el viernes pasado y volvió a empujar al alza a Wall Street.

La fecha clave se acerca y negociadores estadounidenses dijeron este martes que quieren ver más movimiento de sus contrapartes chinos para evitar escalar el conflicto.

Aunque desde la imposición de un cepo cambiario el mercado local redujo su exposición a lo que pasa en los mercados globales, el involucramiento de la Argentina en las sanciones comerciales ya se concretó la semana pasada cuánto Trump anunció por Twitter que gravará las importaciones argentinas de acero y aluminio.

El apetito por el riesgo global, además, determina la tasa que tendrán que pagar los bonos soberanos argentinos que surjan de una eventual reestructuración de deuda. El mundo está pendiente, y la Argentina también, de la nueva fecha clave.