Euforia y un respiro

Euforia y un respiro

Las acciones locales se plegaron a dos ruedas de euforia global en la que los mercados del mundo se ilusionaron con la salida de la pandemia y se lanzaron a gozar de las enormes inyecciones de liquidez de los bancos centrales. Las acciones argentinas acompañaron, de la mano del tono todavía positivo que emana de las dilatadas negociaciones por la deuda. Ya también acompañaron en las bajas con las que el mundo tomó ganancia ante los avances.

Los inversores locales se acostumbraron a operar con el telón de fondo de negociaciones de deuda que, al menos en apariencia, parecen mostrar buena predisposición de las partes por alcanzar un acuerdo. En esa línea, una oleada global de avances en las Bolsas no dejó de lado a las acciones de empresas argentinas que vivieron dos breves días de euforia esta última semana. El martes, sin embargo, llegó una esperada corrección. Sin ruido global, la ilusión de una salida de la pandemia en el exterior puede ayudar al mercado local.

Las acciones argentinas ganaron más de 7% en un día en el que el dólar no se movió. Los avances siguieron a una suba de cierre de la semana pasada y lo poco que va de junio resulta en un avance sólido para las cotizaciones de las empresas del país.

El índice S&P Merval gana casi 23% en pesos en apenas 10 días de junio, sin que el dólar en ninguna de sus versiones muestre avances considerables en el período. 

Los papeles argentinos se suman así a un cambio de tono global para la renta variable. Wall Street festejó en estos días el regreso a la actividad en buena parte de Europa y los Estados Unidos, con avances considerables. El índice S&P 500 gana ni más ni menos que 43% desde su peor momento del año aunque, claro, todavía no recupera sus máximos del mes de febrero.

Claro que ese repunte se da en medio de inyecciones de liquidez sin precedentes por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos y otros bancos centrales que explica el repentino apetito por el riesgo de los inversores en un mundo con tasas cercanas a cero.

La ausencia de señales negativas en el plano local permite a los papeles argentinos seguir a las tendencias mundiales, que también se recuperan de mínimos aunque todavía acumulan pérdidas importantes en el año, sobre todo medidas en dólares: el avance del 11,5% del S&P Merval en lo que va del año compara con una suba del dólar MEP de más del 50%, es decir, todavía arroja pérdidas medidas en dólares.