Evergrande: claves para entender cómo afecta al mundo la crisis del gigante chino

La segunda mayor empresa inmobiliaria de China anunció dificultades para pagar sus deudas. El enorme default inminente pone en riesgo el crédito para todo el resto del sector inmobiliario del país y, en caso de darse un efecto dominó, puede empujar a los mercados del mundo hacia abajo. Por qué algo tan lejano puede repercutir en la Argentina.

¿Qué es Evergrande?

Este jueves tiene que pagar USD 83,5 millones en intereses. Sin embargo, dada la desconfianza del mercado no logra emitir nueva deuda que le permita conseguir las divisas para cumplir con el pago y el mundo se prepara para el choque.

Fundada en 1996, Evergrande es la segunda mayor empresa de real estate de China. Un país en el que la construcción representa el 28% del PBI. Un problema en ese sector tiene la capacidad de herir seriamente a la economía china en general. Tiene, además, unos 200.000 empleados y contrata cada año otros 3,8 millones de personas para sus proyectos de construcción.

La empresa Maneja más de 1.300 emprendimientos inmobiliarios diferentes, pero para dar una idea de las dimensiones que adquiere un gigante corporativo en un ya de por sí gigante país como China, vayan algunos detalles: tiene negocios lácteos, de producción de agua mineral, autos eléctricos, salud, seguros y hasta un equipo de fútbol que es, además, la más grande escuela futbolística del planeta.

No es nada que se parezca a una corporación occidental tradicional. La palabra gigante está perfectamente usada en este caso.

¿En qué consiste la crisis?

De la mano de la fastuosa inversión en inmuebles e infraestructura en la que se embarcó China tras la salida de la crisis de 2008, con mercados líquidos y tasas bajas en todo el mundo, el nivel de endeudamiento de Evergrande parece haber llegado más allá de lo sostenible.

Se calcula que la deuda de Evergrande asciende a unos USD 306.300 millones. Es, casi, el 2% del PBI de China. Sólo por intereses, tiene que pagar USD 669 millones en lo que queda del 2021. 

El flujo de caja está lejos de generar esos recursos a tiempo y, la única forma de afrontar el pago es colocar más deuda en el mercado. Pero la desconfianza inversora hizo que nadie se anime a prestar al gigante en problemas y la falta de financistas puede acelerar un default que -de no mediar un rescate público- podría transformarse en una realidad esta misma semana.

¿Cómo puede contagiarse al resto del mundo?

Las dudas sobre la capacidad de pago de Evergrande ya se trasladaron a todo el sector de real estate de China. Compañías aparentemente sanas a nivel financiero están encontrando sus propias dificultades para financiarse dado el temor de los inversores a posibles impagos. 

Además, algunas de las corporaciones financieras más importantes pueden sufrir el golpe ante un default, con lo cual su capacidad prestable también se vería resentida.

Se estima que Evergrande tiene deudas con 128 bancos y otras 121 entidades no bancarias que recibieron el golpe directo.

¿Por qué puede afectar a Argentina?

La crisis de 2008 ya le enseñó al mundo que del mercado inmobiliario al resto de la economía hay un simple paso. Si los impagos entran en un efecto dominó, las entidades financieras sufren las pérdidas y restringen los préstamos a otros sectores que, sin financiamiento, pueden encontrar sus propios problemas para refinanciar sus deudas.

Este temor generalizado se traduce en un “vuelo a la calidad”. Inversores abandonan posiciones de riesgo como acciones o activos emergentes y demandan refugios como los bonos del Tesoro de los EEUU. Eso implica bajas para bonos y acciones de todo el mundo, como las Argentinas. Ya el Banco Central lo sintió en el mercado cambiario formal.