Expectativas de inflación altas sostienen la conveniencia de bonos CER

A pesar de que los títulos ajustados por CER ganaron mucho terreno desde fines del año pasado, las expectativas de inflación todavía altas mantienen algunas oportunidades vigentes. Los títulos indexados más cortos tienen rendimiento negativo debido a la acumulación de apuestas en esta estrategia, pero los que vencen de 2022 a 2023 permiten tomar posiciones.

La previsión de un nuevo año de inflación alta obliga, sobre todo en contexto de controles de cambio, a buscar alternativas donde colocar los pesos que protejan el valor de los ahorros. En ese sentido, las miradas todavía pesimistas del mercado obligan a poner un ojo sobre los títulos que ajustan por CER, a pesar de sus ganancias recientes.

Las medidas de expectativas de inflación con las que cuenta el mercado dan señales de que se esperan números altos para este año, una vez más. Por un lado, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM, una encuesta que realiza el BCRA) arroja que el consenso de los especialistas es que el Índice de Precios al Consumidor terminará este año en torno al 48,1%. 

Otra forma de mirar las previsiones del mercado es comparar la tasa de rendimiento de los bonos en pesos y compararla con las de los títulos indexados por el índice CER, que sigue al IPC. El resultado es que se espera una inflación del orden del 46% para los próximos doce meses.

En cualquier caso, la previsión es de un nivel de inflación sólo superado por el récord de 2019 durante este 2021.

Con pocas alternativas de dolarización a la mano y depósitos en pesos que pagan por debajo de la inflación, los instrumentos indexados por CER son la mejor alternativa para manejar tenencias en pesos, para quien esté dispuesto o no pueda evitar exponerse a riesgo local.

El problema que presenta hoy esta estrategia es que está sobrepoblada. Bancos, fondos e inversores ya la adoptaron en demasía y la curva de bonos CER ofrece rendimientos negativos del orden del 4% entre los papeles más cortos, cómo el TX21. Con todo, los inversores los toman porque aceptan el castigo con tal de exponerse a la ganancia de capital que sobrevendrá del movimiento del índice de precios.

El dólar oficial moviéndose a un ritmo menor al que mostraba a principios de año, parte de la estrategia oficial para intentar morigerar la inflación, es un elemento más en favor de atar ahorros a la evolución de los precios.

A la hora de buscar oportunidades entre esos títulos, los papeles que vencen entre 2022 y 2023 (TX22 y TX23) parecen ser los menos deprimidos, con tasas de rendimiento algo mayores que el general de la curva.