Inversores aprovechan el canje local: sube el dólar contado con liquidación

Inversores aprovechan el canje local: sube el dólar contado con liquidación

La calma en los tipos de cambio alternativos que se operan en la Bolsa duró poco. Pero, de hecho, el Gobierno lo celebra. Se trata de operaciones en las que los inversores aprovechan las condiciones del canje de deuda ley local, por lo que compran bonos que se utilizan para operar divisas y suben su precio. 

El tan esperado acuerdo para un canje de deuda bajo ley extranjera tuvo un efecto colateral no esperado. En lugar de derribar las cotizaciones paralelas del dólar, como se ilusionaban algunos, las sostuvo. Sin embargo, el Gobierno lo toma con calma. Y es porque detrás del movimiento hay una renovada demanda por bonos que los inversores utilizan para operar el dólar contado con liquidación y el dólar MEP. Creen que, superado ese efecto, los dólares alternativos tendrían motivos para estabilizarse. 

Después de una baja inicial, el dólar contado con liquidación y el dólar MEP -que se operan en la Bolsa porteña en blanco, sin límite de monto aunque a un tipo de cambio paralelo- volvieron a los avances. Anotaron subas de hasta 3% la semana pasada, más allá de la buena noticia.

Sin embargo, desde el Gobierno no mostraron preocupación. De hecho, el ministro de Economía Martín Guzmán llegó a celebrar el hecho en algunas entrevistas concedidas a la prensa local. Es, para el funcionario, señal de confianza de los inversores en las condiciones del canje de deuda.

¿Por qué? Es que detrás de la suba del contado con liquidación y el dólar MEP hay una renovada demanda por el Bonar 24 y el Bonar 20, dos títulos de deuda en dólares regidos por la ley local que en principio no formaron parte de la negociación para la reestructuración de deuda regida por la ley de Nueva York, pero que van a recibir un trato similar al que se les ofreció a estos últimos.

Así, los inversores hicieron sus cuentas y encontraron que a los precios de mercado, comprar Bonar 24 o Bonar 20 resultaba muy conveniente. En mente tenían la idea de mantener esos bonos en cartera a la espera del canje, adherir a las condiciones de la operación y recibir a cambio no un bono en dólares sino un papel en pesos ajustado por CER -el índice que sigue a la inflación.

En principio, parece poco conveniente entregar un papel en dólares y cambiarlo por otro en pesos. Pero eso depende de los precios de cada uno: dada la situación del mercado de la semana pasada, los títulos en dólares en cuestión estaban mucho más baratos de lo que valía el bono CER ofrecido en teoría, dados los precios de títulos similares. Así, se atenían a ganancias que inicialmente superaban el 20%. Claro que la propia demanda por esos papeles fue achicando el potencial de ganancia. Así funcionan los arbitrajes.

Como el Bonar 24 y el Bonar 20 son de los bonos más líquidos -los que más operaciones por día anotan- son muy utilizados para comprarlos con pesos y cambiarlos por dólares, una operación cambiaria implícita. Así, la suba del precio en pesos de esos bonos encareció el contado con liquidación y el dólar MEP.

Más a largo plazo, las apuestas por el dólar pueden tener más sentido. Pero en el corto, este factor parece haber pesado más que la desconfianza en el peso.