La inflación de EEUU parece transitoria: el estímulo de la Fed continuaría

La semana pasada se conoció el dato de inflación de mayo en los Estados Unidos. Un 0,6% mensual que fue más bajo que el registro previo y reforzó la posición de la Reserva Federal respecto a que el pico de precios es transitorio. ¿Por qué importa en Argentina? Porque si esa visión se impone continuará el estímulo monetario en ese país, un factor que tiende a empujar al alza a la soja, las acciones y los bonos locales.

La semana pasada se publicó el índice de precios al consumidor de mayo en los Estados Unidos. El registro fue de un 0,6% mensual y la inflación interanual escaló así al 5%, la cifra más alta en 13 años. 

Pero la lectura fue positiva ya que se trató de una cifra menor a la de abril, cuando los precios avanzaron 0,8%, y eso reforzó la hipótesis de que la inflación estadounidense es transitoria. Eso es positivo para activos de países emergentes como la Argentina ya que tiende a mover inversiones en dirección a sus acciones, bonos y otros activos.

Los aumentos de precios de los Estados Unidos continuaron focalizados en mayo en los sectores relacionados con la reapertura de la economía, luego de las restricciones de movilidad asociadas con la pandemia. 

No se descarta que la reapertura siga recalentando precios de sectores cuyos tickets estaban deprimidos por la caída en la actividad. Pero si la mirada de la Fed es la correcta, eso debería disiparse a medida que avanza el tiempo.

Está semana hay reunión de la Fed y se esperan señales en el sentido de que el estímulo monetario se mantendría un tiempo más. Los mercados lo celebraron con subas como las que protagoniza la Bolsa porteña.

¿Por qué esto importa en la Argentina? Una política monetaria expansiva en la Reserva Federal significa emisión monetaria masiva y tasas bajas en los Estados Unidos. Así, los inversores que no obtienen rendimientos suficientes en colocaciones locales buscan otros destinos, cómo acciones de Wall Street y otros mercados. El efecto también se siente en mercados como el de la soja, además de en bonos y acciones. El viento de cola, así, podría soplar un tiempo más.