La soja le da una mano al dólar

El precio de las materias primas que exporta la Argentina todavía en niveles ayuda al Banco Central a mantener las compras de reservas y al frente cambiario tranquilo. Las mayores liquidaciones de exportadores que aprovechan los precios internacionales aumentan el volumen operado en el mercado cambiario y extienden el veranito en el inicio de febrero.

Llegó febrero, se inicia el momento del año en el que la demanda de pesos cae y el Banco Central todavía se mantiene a flote. Con un aumento en las liquidaciones de exportaciones que antecede a la época de cosecha, el mercado cambiario mayorista se mantiene hasta ahora nutrido y le da margen a la autoridad monetaria para sumar reservas: unos USD 250 millones en lo que va del mes que, aunque no supongan una cifra importante, al menos no son de signo negativo. Los tipos de cambio paralelos, mientras tanto, se mantienen con alzas acotadas.

La semana arrancó con un salto en el volumen de negocios registrado en el mercado cambiario mayorista con operaciones por encima de los USD 300 millones -que superan los USD 205 millones promedio diario del mes. 

Con esa afluencia modesta pero nada despreciable de divisas, se mantiene la fuerte intervención oficial que le da la posibilidad al Banco Central hacerse de divisas para engrosar gradualmente las reservas. En lo que va del mes, la entidad acumula compras por casi USD 250 millones que superan el saldo acumulado de enero, de unos USD 157 millones en total. 

El proceso no es cien por ciento virtuoso. Del lado de la demanda de dólares, los límites a las importaciones son los que ponen coto a los compradores. Aunque, por el lado de la oferta, febrero supera a diciembre, octubre y noviembre en términos de liquidaciones de exportaciones del agro. Esto a pesar de que la estacionalidad juega en contra y que meses como diciembre o abril superan, habitualmente y por mucho, el ingreso de sojadólares al mercado. 

Los dólares financieros, por su parte, registraron una tendencia dispar aunque están lejos de generar sobresaltos. Con alzas y bajas, la brecha cambiaria entre el dólar MEP y el oficial se mantiene en el 68% y mientras que con el dólar contado con liquidación es del 72%.