Llega la expansión monetaria

Diciembre es estacionalmente el mes en que más necesidades de financiamiento concentra el Tesoro y, como resultado, el momento en el que se concentrará la emisión de hasta $344.000 millones de pesos. La demanda de dinero de fin de año juega a favor, en un principio, pero el trimestre enero-marzo la demanda de dinero se desploma y es el momento más riesgoso para la dinámica de precios y la tensión cambiaria.

Con la llegada del último mes del año sobreviene también uno de los momentos más calientes en materia de necesidades de financiamiento del Tesoro. A falta de otras fuentes, en el contexto de 2020, eso significa que la emisión monetaria para asistir al fisco será importante: el Gobierno le puso tope en $344.000 millones de nuevos pesos que salen a circular. En un principio, esa inyección de dinero tiende a ser bien asimilada en la Argentina porque se da de la mano del pico de demanda de dinero de cada año -pago de aguinaldos, vencimientos impositivos, momento álgido del consumo- pero es el momento de también tomar recaudos para los meses siguientes.

Por un lado, el ministro de Economía Martín Guzmán ya dijo que intentará reducir ese monto máximo de emisión monetaria a través de colocaciones de deuda en pesos en el mercado. Si lo logra en algún nivel, al menos en el margen habrá reducido el exceso. Es posible que a las emisiones de deuda ajustadas por inflación se sume alguna atada al dólar, más allá de una emisión de deuda en dólares orientada a dar salida a inversores extranjeros con títulos en pesos en las manos que ya está prevista.

Pero más allá de sí consigue dar esa señal de menor necesidad de emisión que jugaría, dentro del paisaje más amplio, a favor de una cierta estabilidad cambiaria y monetaria, lo que venga después será determinante. 

La respuesta del Gobierno al después del pico de la demanda de dinero puede ser un celo renovado por retirar pesos de la calle a través de subas de tasas y colocaciones de Leliq y otros instrumentos o una estrategia alternativa. Con la perspectiva de un acuerdo con el FMI todavía lejana, aún con el mejor de los manejos es un escenario lleno de riesgos: varios Gobiernos, incluso el anterior, sufrieron problemas al tratar de manejar ese pico y luego valle de la demanda de dinero. Si no lo sufrieron en el mercado cambiario, lo sufrieron en la dinámica de precios.

En ese contexto, desde el lado de los inversores, las coberturas están a la orden del día. Las emisiones de deuda ajustadas por CER, que siguen a la inflación, son una excelente idea para colocar parte de una cartera defensiva. Lo mismo con emisiones dollar-linked, que ya existen en el mercado y que podrían sumar una nueva si Guzmán decide priorizar tomar pesos del mercado.