Los bonos CER siguen siendo la “estrella” del mercado

Los bonos CER siguen siendo la “estrella” del mercado

La recuperada capacidad del Tesoro de conseguir financiamiento en pesos de corto plazo a través de emisiones de deuda ajustada por el índice CER parece haber recuperado la confianza de los inversores que, con el acceso al dólar dificultado, se vuelcan por estos papeles. La curva llegó a ganar hasta 75% en el año antes de tomar un descanso.

La renovada capacidad del Ministerio de Economía de colocar deuda de corto plazo, varias veces mencionada en este espacio, logró generar una cauta confianza entre inversores locales que por otra parte no tienen la posibilidad de ir por opciones dolarizadas. Así, se vio en los últimos meses una impresionante recuperación de los precios de los bonos soberanos ajustados por el índice CER, la herramienta que eligió el Tesoro para tentar a los inversores a prestarle pesos.

Los títulos CER llegaron a anotar ganancias de hasta 75% u 80% entre las emisiones de mediano plazo hasta fines de julio, antes de tomarse un descanso en los primeros días de agosto que ahora promete transformarse en una nueva escalada tímida, dados los avances de principios de semana. Los títulos a más largo plazo no se quedaron atrás, con subas de hasta 55% o 60% en el mismo plazo.

Las ganancias arrojadas por este tipo de especies son una bocanada de aire fresco en medio de la volatilidad que vivió el mercado en el último año, permitiendo a los inversores locales obtener buenos resultados más allá de los vaivenes de acciones y bonos en dólares.

En los últimos días, la suba en las expectativas de inflación le da un nuevo aire al avance de los títulos ajustados por CER, que llegaron en algunos casos a ofrecer rendimientos negativos en términos reales como consecuencia de las subas, al menos en la parte media de la curva. 

Entre los bonos protagonistas de esta escalada se pueden contar los TX21 y TC21, entre los más elegidos por inversores conservadores, y el TX24 y DICP entre los reservados para inversores con más apetito por el riesgo.

Se trata, cabe aclarar, de títulos usados en su mayoría por inversores mayoristas e institucionales, en los que la inversión requiere de asesoramiento profesional para no encontrarse con emisiones con poco volúmen que limiten los movimientos de compra y venta en momentos puntuales del mercado.