Los bonos en dólares afectaron el golpe del mal clima externo

Como parte del mal clima internacional que dominó a los principales mercados del mundo, la salida de capitales de mercados emergentes se sintió incluso en el muy pequeño mercado de renta fija argentino, ya golpeado de antemano por la falta de novedades respecto de un acuerdo con el FMI. Los bonos soberanos en dólares bajaron otro escalón y cayeron a paridades similares a las que mostraban antes del canje de deuda.

La fuerte corrección que domina a los principales mercados del mundo no dejó de lado a los activos argentinos, más que nada acciones, pero también los golpeados bonos soberanos en dólares. Al inicio de esta semana, de la mano de días de números rojos a nivel global, los bonos soberanos en dólares arrancaron en baja y el riesgo país avanzó hasta máximos de 1.515 puntos.

Si se miran los números ya no de precios o rendimientos, sino las paridades -el precio de mercado respecto del valor técnico- se ve que los bonos soberanos se acercan a niveles similares a los que mostraban antes de la reestructuración de deuda. Algunos, rozan los USD 30 por cada USD 100 de valor técnico.

Desde que el Gobierno oficializó el canje de deuda, los bonos se desplomaron más del 30% en promedio y el riesgo país sube 40% desde el canje de deuda. 

La curva de bonos ley local muestra rendimientos del 20% en la parte corta y del 17% en el extremo más largo. La curva de papeles regidos por la ley de Nueva York, en tanto, exhibe retornos del 18% en la parte corta y del 15% en la más larga.

El contexto internacional es sólo un ingrediente más en una serie de factores negativos que pesaron sobre los bonos argentinos. Los títulos argentinos sufren en su rol de control de los tipos de cambio paralelos, con ventas oficiales que mantienen a raya a las cotizaciones financieras de la divisa. 

También, por la falta de novedades respecto de un acuerdo con el FMI. Los rumores respecto a que el acuerdo con el Fondo podría extenderse a un plazo posterior al mes de mayo, dado que la fecha del viaje de Martín Guzmán a Washington para continuar con las negociaciones ya está agendada para mediados de marzo. 

Para lograr un cambio de tendencia serán necesarias señales políticas y económicas que ayuden revertir las expectativas todavía pesimistas de los inversores.