Los bonos soberanos se mueven al compás de la gira presidencial

El presidente Alberto Fernández visitó esta semana distintas capitales europeas, a pocos días de un vencimiento importante con el Club de París. Las negociaciones para diferir ese pago y los apoyos que coseche el mandatario de cara a un acuerdo con el FMI son los principales drivers que pueden encontrar los bonos soberanos hoy. Y, a falta de señales concretas, reaccionan con bajas.

Los bonos soberanos en dólares muestran una mayoría de bajas esta semana, mientras los inversores intentan leer los resultados que obtiene el presidente Alberto Fernández durante su gira por Europa. Entre los mandatarios con los que se reúne el presidente se cuentan algunos de los líderes más importantes del Club de París, con el que el país tiene un vencimiento por UASD 2.419 millones este mismo mes. Y también funcionarios con influencia en el directorio del FMI.

Fernández y su ministro de Economía, Martín Guzmán, necesitan una salida negociada al pago con el club de países acreedores y aspiran a dilatar, pero conseguir, un diferimiento de los pagos al FMI luego de las elecciones. Por eso el mercado sigue los movimientos del Gobierno argentino por Europa en busca de señales de que el panorama en materia fiscal y de deuda con organismos financieros internacionales puede empezar a encauzarse.

Al vencimiento con el Club de París se le suman este año pagos voluminosos en septiembre y diciembre, por unos USD 1.893 millones cada uno, con el propio Fondo Monetario. Este horizonte de pagos vuelve vital cualquier acuerdo a nivel político que logre mostrar Fernández, ya que los pocos y preciados dólares con los que cuenta el Gobierno para hacer frente a deuda podrían reducirse aún más en caso de que el país pague sin refinanciar vencimientos y, con ello, disponga de menos recursos para hacer frente a la deuda privada.

Sin embargo, los movimientos de la deuda en el mercado muestran que por ahora no hay elementos claros en los que apoyarse para sostener los precios de los bonos.

Los bonos soberanos en dólares retrocedieron en las dos primeras ruedas de la semana, a contramano de una tendencia alcista para la deuda emergente. El riesgo país, en esta coyuntura, terminó superando las 1.600 unidades, un nivel que no perforaba desde la segunda semana de abril y cerca de los casi 1.650 puntos que marcaron el pico luego de la reestructuración de deuda del año pasado, que se alcanzó en marzo último.