Los bonos todavía no reaccionan

Los bonos soberanos en dólares no se pliegan a la recuperación de los mercados bursátiles y de renta fija de casi todo el mundo. La deuda argentina todavía necesita de definiciones políticas y de política, además de mejores resultados en el mercado cambiario para el Banco Central, antes de lograr hacer pie.

Hasta noviembre, la recuperación de las Bolsas de todo el mundo, la porteña incluida, logró arrastrar a los precios de los bonos soberanos argentinos que, aunque a un ritmo más lento y con avances muy modestos, al menos acompañaban la tendencia. Desde el cambio de mes las acciones no parecen haber perdido el tono positivo, pero la deuda se desenganchó. El riesgo país volvió a una tendencia alcista de la mano de bajas en los títulos más operados.

La mejora en las condiciones financieras globales no fue suficiente para permitir una recuperación de los jóvenes bonos argentinos, emitidos recientemente como parte del canje de deuda en manos de tenedores privados. 

Desde los máximos que alcanzaron a mediados de noviembre, los bonos Ley Nueva York pasaron de la zona de los USD 40,30 por cada USD 100 de valor nominal a niveles más cercanos a USD 36,80. 

En el caso de los títulos regidos por los tribunales de la Argentina, la caída fue desde cerca de los USD 38,50 hasta probar un piso cercano a USD 36 por cada USD 100 de valor nominal. 

Y en los pocos días hábiles que van de diciembre, ya acumulan bajas de entre 1,5% y 3%.

Como resultado de la vuelta a las bajas de la renta fija, el riesgo país argentino cerró la semana pasada por encima de los 1.420 puntos, justo 100 unidades por encima de su nivel de mediados de noviembre y 50 puntos arriba de inicio del diciembre.

Como pocos otros activos, los bonos soberanos son sensibles a la dinámica macro y las señales que llegan desde el Gobierno en materia de consolidación fiscal, el ahorro en las cuentas públicas necesario para generar espacio en el presupuesto para el pago de la deuda, y a la suerte del Banco Central en el mercado cambiario a la hora de intentar comprar divisas para engrosar las reservas y contar así con los dólares necesarios para hacer frente a esos mismos compromisos. 

En esa línea, la novedad de una modificación a la fórmula de actualización de las jubilaciones que se está tratando en el Congreso no fue una buena noticia para los inversores, porque arroja dudas sobre las metas fiscales del año próximo que se suman a las que ya existían sobre la suerte de la fórmula más allá de 2021. 

De la misma forma, si bien el Central dejó de perder grandes cantidades de reservas en el mercado cambiario, en noviembre no logró un saldo positivo.

En este contexto, el Riesgo País cierra en niveles de 1.422 puntos, marcando un aumento de 50 unidades con respecto al viernes anterior, alejándose de los mínimos de 1.321 pts del 16 de noviembre.