Los dólares financieros reaccionaron

El arranque del año trajo un primer indicio de que el equilibrio cambiario logrado en el cierre del año puede ser precario. La nota la dieron los dólares financieros, el contado con liquidación y el dólar MEP, que mostraron subas relevantes en las primeras ruedas. Aunque sea temprano para hablar de un cambio de tendencia, las inversiones de cobertura pasan a primer plano.

Después de un cierre de año tranquilo, en el que el Banco Central terminó diciembre con saldo positivo de compras de divisas por cerca de USD 500 millones y los tipos de cambio paralelos cerraron con bajas, en el inicio del año fueron los dólares financieros los que dieron la nota.

El contado con liquidación avanzó 1,5% en la primera rueda del año y otro 1,3% en la segunda, un global de 2,8% que lo llevó encima de los $144 por unidad. El dólar MEP, una versión local del contado con liqui que se puede operar íntegramente en el país, alternó un avance del 1,7% y otro del 0,5% para trepar 2,5% global y llegar a $143,50.

De esta manera, la brecha cambiaria se encuentra hoy apenas por debajo del 70%, aunque todavía lejos del 130% que supo alcanzar en octubre último.

El ímpetu de las alzas de las cotizaciones financieras es una llamada de atención, que está lejos de ser de alarma, pero que es mejor seguir de cerca antes de que se transforme en una preocupación mayor. 

Con poco volumen operado y grandes jugadores locales y extranjeros en ese mercado, pocas operaciones pueden voltear la tendencia de esos precios de la divisa en pocos días. La única señal de calma se vio en el mercado ilegal, donde la cotización cayó con fuerza para acercarse a los precios de mercados registrados.

La economía argentina todavía transita el pico de demanda de pesos de cada fin de año e inicio del siguiente, aunque el punto más alto de ese fenómeno estacional probablemente haya quedado atrás. 

Dado que la principal fuente de incertidumbre de corto plazo continúa siendo el manejo monetario antes de la llegada de febrero, momento de reversión de la demanda de dinero que puede acelerar la dinámica de precios y el movimiento de las cotizaciones alternativas del dólar de no mediar una respuesta sólida desde la política, las inversiones de cobertura pasan a primer plano para los ahorristas más conservadores y pesimistas.

Desde la compra de dólares billete a través del dólar MEP, pasando por la inversión en acciones del exterior con pesos que ajustan por el dólar contado con liquidación que representan las CEDEAR y hasta el recurso a letras dollar-linked (que cubren contra una suba del dólar oficial pero no de los paralelos) son opciones de cobertura para tener en el radar.