Los dólares financieros vuelven a subir

El final de la temporada de mayor demanda de pesos del año, diciembre y los primeros días de enero, permitió que la emisión monetaria de fines de 2021 se tradujera en subas de los dólares paralelos. El contexto global y la falta de señales de avance en la negociación con el FMI también colaboraron. Las estrategias de cobertura cambiaria están a la orden del día.

El mercado cambiario aumentó la tensión en los últimos días. La semana pasada el agro liquidó USD 550 millones -USD 89 millones menos que la semana previa- al tiempo que el aumento de la demanda de divisas de otros sectores obligó al Banco Central a vender USD 130 millones, el peor resultado para las reservas internacionales el Central lleva comprados USD 74 millones en el neto, gracias a liquidaciones de exportaciones mayores a las del mismo mes del año pasado.  

La respuesta a las dificultades cambiarías no parece estar entonces en el ritmo de entrada de sojadólares tanto como en el contexto. 

Juegan en contra del peso argentino la volatilidad global, la resaca de la emisión monetaria de diciembre que suele afectar al mercado cuando pasa el pico de demanda de pesos de cada fin de año y la impaciencia de los inversores ante una lenta renegociación de la deuda que mantiene la Argentina con el FMI.

El stock bruto de reservas internacionales cerró la semana en USD 38.945 millones, más de USD 600 millones por debajo del cierre de 2021. Mientras tanto, las reservas netas quedaron levemente por debajo de USD 1.300 millones.

En este contexto los activos locales tuvieron una semana muy negativa. El dólar MEP o dólar Bolsa cerró en $214,25 marcando una variación semanal de 6,5%, mientras que el contado con liquidación implícito en el Bono Global 2030 se ubicó el viernes en $223,80, cerrando con una suba de 8,4% y marcando así un nuevo récord. La brecha con el tipo de cambio oficial subió al 117%, el nivel más alto de los últimos dos meses y uno de los más altos de las últimas 4 décadas.

Las estrategias de cobertura cambiaria a través de activos del exterior que se pueden operar en pesos, cómo los Cedears, y otros papeles dolarizados están a la orden del día. Aunque la volatilidad global impone un límite a las ganancias que se pueden conseguir