No logra estabilizar

Los activos argentinos abandonaron el tono bajista posterior al anuncio de nuevas trabas cambiarias, pero no logran levantar cabeza. Más allá de repuntes puntuales, los bonos recién surgidos del canje y las acciones de empresas locales se mantienen en valores bajos históricos y esperan más definiciones por parte del Gobierno para un cambio de tendencia. La mirada está puesta en el FMI y en nuevos anuncios de medidas económicas que se esperan para mañana.

Los bonos y acciones de empresas argentinas frenaron las caídas que mostraron en la segunda mitad de septiembre, luego del anuncio de controles de cambio reforzados, pero no logran rebotar. El mercado sigue atento a definiciones desde el lado de la política que permitan estabilizar el frente cambiario, primero, y dar un panorama de mediano plazo antes de hacer nuevas apuestas.

Cerca de los USD 290, el índice S&P Merval está cerca de mínimos históricos que no se alcanzan desde agosto del año pasado, tras el derrumbe que siguió a las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias. En términos de largo plazo, las empresas argentinas parecen baratas, pero los inversores parecen víctimas de la falta de confianza: no hay quién se decida a entrar a la espera de un panorama más claro.

En octubre llega la primera misión del FMI con vistas a diseñar un plan económico que muestre el norte en materia de consolidación fiscal, ordenamiento monetario y cambiario. Pero el proceso, más allá de que ayudó a un pequeño repunte momentáneo del mercado, va a ser largo y complejo.

Mientras tanto, el Gobierno confía en poder recuperar la iniciativa a través de anuncios de medidas puntuales. Para esta semana se esperaba, aunque no se aseguraba, el anuncio de nuevas decisiones orientadas a impulsar el ingreso de divisas comerciales: estimular al castigado sector de la exportación que cobra a un dólar de $ 43 tras retenciones y, si luego aspira a dolarizarse, tiene que recurrir a dólares financieros en torno a $ 140.

Entre las medidas en danza, todavía sin definir, está la posibilidad de otorgar beneficios a exportadores agropecuarios. Desde devoluciones de parte de las retenciones a las exportaciones hasta la reducción temporal de la alícuota son alternativas que están en danza.

Por otro lado, la reciente medida de sugerir a empresas con deudas en el exterior refinanciar el 60% de sus vencimientos también estaba siendo revisada. El Gobierno discute en estos días la posibilidad de suavizar las normas para empresas de sectores “estratégicos”, es decir, los que venden al exterior como el petróleo, el gas y la minería.

Las últimas decisiones cambiarias pasaron con bastante de pena y nada de gloria. El Gobierno parece tener el foco puesto en el frente cambiario, que de estabilizarse podría derramar calma al resto de los rubros, pero además de la intención de los anuncios la ejecución va a ser vital.