Nueva oferta de los bonistas: la distancia financiera es ínfima

Nueva oferta de los bonistas: la distancia financiera es ínfima

Los tres grupos organizados de bonistas que negocian con la Argentina por la reestructuración de la deuda ley extranjera rechazaron la propuesta oficial y presentaron una contraoferta más favorable. Hay apenas USD 1.600 millones de diferencia en pagos hasta 2041, USD 3.500 millones en pagos hasta 2028. Pero encontrar un acuerdo todavía parece difícil.

El tablero de la prolongada renegociación de la deuda soberana bajo ley extranjera volvió a modificarse este lunes, cuando los tres grupos de grandes bonistas organizados consensuaron rechazar la oferta oficial y presentaron una contrapropuesta que supone pagos apenas mayores que los que ofreció el Gobierno. Sin embargo, la posibilidad de llegar a un acuerdo todavía no es clara dado que las partes muestran no querer moverse de sus posiciones.

El Exchange Bondholder Group, el Ad Hoc Argentine Bondholder Group, y el Argentina Creditor Committee, los tres grupos de bonistas organizados que negocian con el Gobierno Argentino presentaron una contraoferta que se acerca mucho a la posición argentina.

En términos financieros, el país ofrece un promedio de USD 53,10 por cada USD 100 de valor de los bonos elegibles para el canje, mientras que la contraoferta privada promedia un valor presente de USD 56,10. 

En términos de perfil de vencimientos, las distancias aparecen como aún más pequeñas. La contraoferta de los bonistas supone desembolsos USD 1.000 millones mayores para la Argentina hasta 2023, USD 3.500 millones mayores hasta 2028 y USD 1.600 millones mayores hasta 2041, plazo de vencimiento del bono más largo contenido en la propuesta. 

Se trata de montos pequeños si se tiene en cuenta que de los en torno a USD 65.000 millones de capital que existen en bonos ley extranjera y que suponen pagos -capital más intereses- por algo más de USD 125.000 millones hoy, la oferta de Guzmán recorta esos vencimientos a USD 91.700 millones y la contraoferta privada los deja en USD 93.300 millones.

En términos legales, mientras tanto, las distancias también se acercaron. Los bonistas extranjeros ya no reclaman que las condiciones legales de todos los nuevos bonos ofrecidos en el canje respondan al lenguaje legal del canje de 2005, más favorable a acreedores, y aceptan condiciones como las de los papeles emitidos a partir de 2016, más benignos para el emisor. 

Sin embargo, el ministro de Economía Martín Guzmán rechazó la contrapropuesta privada y los bonistas se mantienen en su postura. Hasta el 4 de agosto, fecha de vencimiento de la oferta del Tesoro argentino, continuarán las negociaciones.

Un escenario en el que las partes no se acercan y el Gobierno juega sus chances de alcanzar la adhesión de tenedores con al menos el 50% de los títulos elegibles en sus manos, condición necesaria para que la oferta prospere al menos en forma parcial, no está descartada hoy.