Se acercan las posiciones, se negocia más allá del default

Se acercan las posiciones, se negocia más allá del default

Los principales grupos de acreedores presentaron sus propuestas para una reestructuración de la deuda. Las presentaciones elevan el valor presente neto de la oferta de 38 centavos por dólar hasta 60 centavos por dólar, una mejora sustantiva. Sin embargo, las posturas están lejos y habrá que seguir negociando en default técnico.

Los tres principales grupos de bonistas organizados presentaron sus contrapropuestas a la oferta de canje del Gobierno Argentino. Aunque los esquemas propuestos están muy por encima de lo ofrecido originalmente por el ministro de Economía, Martín Guzmán, la novedad fue bien recibida porque sugiere la posibilidad de un acuerdo. Sin embargo, las conversaciones deberán continuar más allá de la fecha límite del 22 de mayo próximo.

La propuestas de los acreedores privados tienen variantes entre sí, como la cantidad de bonos y sus plazos, pero son bastante similares en los puntos esenciales.

En particular, los bonistas retrucan a la propuesta original con un plazo de gracia mucho más corto que el de Guzmán. Mientras que el ministro argentino planteó no pagar ni capital ni intereses por tres años, las contraofertas bajan ese plazo a un año.

Además, el recorte de intereses es mucho menor. Las propuestas privadas se mueven en el rango del 4,5% al 5,5% de cupón promedio para las nuevas emisiones, bien por encima del 2,33% promedio que ofrecía Guzmán.

Medido en términos de valor presente neto -el valor que tendría la oferta asumiendo que la Argentina vuelve al mercado a una tasa del 10%-, los esquemas planteados por los acreedores suponen reconocer entre 58 y 60 centavos por dólar de los bonos que serán canjeados. La propuesta original de la Argentina suponía reconocer entre 32 y 38 centavos.

Aunque la brecha entre las propuestas es amplia, la existencia de presentaciones de los bonistas supone un acercamiento. Finalmente, el diálogo empezó. Sin embargo, con semejante distancia entre las partes, la solución no será tan rápida como la que se necesita para evitar un default inminente.

Este viernes 22 de mayo es el último día del plazo de gracia para el pago de USD 503 millones de tres bonos globales que vencieron el 22 de abril. En caso de no concretarse el pago, la Argentina caerá en default. Guzmán dijo esta semana que las negociaciones seguirán pasada esa fecha, en una especie de default controlado que fuerza a apurar los tiempos para evitar una complicación de la negociación: el riesgo de que un grupo de bonistas sume el 30% del capital de un bono y decida acelerarlo, derrumbando toda la negociación.