Sin avances con el FMI

A pesar de que el reloj juega en contra, frente a un vencimiento de deuda con el Club de París que expira el mes próximo, tanto el Gobierno como el Fondo Monetario Internacional dieron señales de que las conversaciones en dirección a un nuevo acuerdo no muestran avances. El esperado acuerdo va a tener que esperar.

La semana pasada, tanto el Gobierno como el Fondo Monetario Internacional señalaron que el esperado acuerdo que podría dar marco a las políticas monetaria y fiscal para los próximos años no es inminente.

El vocero del FMI Gerry Rice aseguró que “no tengo novedades sobre el calendario” con respecto al nuevo programa entre Argentina y el organismo, a la vez que evitó referirse a la posibilidad de una carta del Fondo que permita aplazar el pago con el Club de París más allá del período de gracia que expira en julio. 

Mientras tanto, desde el Gobierno y por lo bajo le restan importancia a la necesidad de cerrar un acuerdo rápido. La liquidez que genera el récord de liquidaciones de exportaciones del agro y la inyección de derechos especiales de giro a las reservas del Banco Central que se esperan para septiembre dan margen de acción, explican.

Ante la necesidad de pagar vencimientos como los USD 2.400 millones que vencen el mes que viene con el Club de París, el Banco Central cuenta con reservas suficientes como para afrontar el pago y estirar un acuerdo hasta después de las elecciones.

Intención real o parte de la negociación, la estrategia tiene sus riesgos ante el fin de la temporada alta de salida de la cosecha y entrada de sus divisas y ante la volatilidad siempre presente en periodos de elecciones como el previsto para fines de año.