Soja en récord confirma al agro como sostén de la calma cambiaria

Después del golpe que generó la pandemia, a nivel financiero el mundo no podría ser más favorable para la Argentina. En particular en lo que hace a la demanda de materias primas, sobre todo por parte de China, mientras el planeta trata de salir a toda marcha de su peor crisis en 70 años. La soja no para y el ingreso de divisas tampoco.

Después de un marzo récord histórico en materia de liquidaciones de exportaciones del agro, fue el mayor registro para ese mes en 18 años de estadística, en abril el ritmo de ingreso de divisas del sector se mantiene a todo motor y provee al Banco Central de munición para mantener a raya a la brecha cambiaria. El flujo de dólares comerciales es un dato a tener en cuenta para ahorristas, ya sea que quieran aprovechar para comprar dólares baratos o que prefieran alternativas de inversión de riesgo para tratar de ganar en moneda local.

La dinámica cambiaria se repite con un Banco Central presente que regula el ritmo de devaluación de la divisa en el mercado formal al mismo tiempo que consigue acumular dólares, que en parte vuelca a mantener baratos al contado con liquidación y al dólar MEP. 

Las compras oficiales del goteo constante de divisas se mantienen firmes dentro del mercado de cambios, con una demanda limitada por las restricciones cambiarias y una mayor oferta por parte del sector agro. El Central arrancó la semana con un saldo neto positivo de USD 210 millones llevando el acumulado del mes a niveles de casi USD 1.100 millones.

Las compras se explican por ingresos de divisas del agro calculadas en torno a los USD 825 millones solo durante la semana pasada, el mayor volumen registrado en una semana desde principios de enero. En lo que va de abril, esa cifra se eleva unos USD 1.694 millones superando los USD 1.300 millones liquidados en el mismo periodo el mes pasado.

 

Con esa munición, el Central mantiene el ritmo de avance del dólar oficial apenas por debajo del 20% anualizado, en un intento por desacelerar una tasa de inflación que ya preocupa. Y al flujo de ventas en los mercados de contado con liquidación y dólar MEP nutrido, para evitar saltos de las cotizaciones paralelas.

La dinámica permite a cada inversor hacer sus apuestas, según sus preferencias. 

Los más moderados y adeptos a atesorar divisas tienen ante sí un mercado prácticamente libre en el dólar MEP, que permite comprar divisas a un precio más bajo que el del dólar mayorista que ofrecen los bancos dado el castigo impositivo del 65% que suponen el Impuesto PAIS y la percepción a cuenta de Ganancias y Bienes Personales.Los dólares paralelos se mantienen por encima de su promedio de valor real de los últimos 20 años, pero todavía están “baratos” respecto a los picos que alcanzaron el año pasado.

Como alternativa, con un dólar oficial que avanza a la mitad del ritmo al que se mueven los precios y dólares paralelos que se mantienen casi congelados, la apuesta de riesgo por activos en pesos es una alternativa a considerar. Aunque lejos de ser una estrategia infalible, cualquier activo con ajuste CER o incluso que pague tasas por encima del 20% supone ganancias de carry que se pueden medir en dólares, siempre y cuando la estabilidad cambiaria se extienda.