Trabado el acceso a dólares el Gobierno pone el foco en la deuda en pesos

Trabado el acceso a dólares el Gobierno pone el foco en la deuda en pesos

El retroceso en la renegociación de la deuda soberana en moneda extranjera dejó al Gobierno sin chances de mejorar el frente financiero por esa vía. Ante ese freno, ahora saltea etapas y trata de poner el foco en el mercado local en pesos. Refinanciados los fuertes vencimientos de junio, ahora queda por delante la difícil tarea de atraer la liquidez del sistema local para conseguir una vía de financiamiento alternativa a la emisión monetaria.

El ministerio de Economía puso el foco de su estrategia financiera en la deuda local en pesos. Con la actividad golpeada por la pandemia y el frente externo todavía complicado por un acuerdo de deuda que no llega, los nuevos gastos están siendo financiados con un nivel de emisión monetaria que es riesgoso. En junio, se dedicó a refinanciar vencimientos riesgosos mientras que, para adelante, busca atraer la liquidez del sistema como una forma de dejar de depender exclusivamente del Banco Central.

Los riesgosos vencimientos de deuda del Tesoro en pesos en manos de fondos extranjeros finalmente parecen estar bajo control, a través de una serie de emisiones de deuda en dólares por un total de u$s 1.500 millones que se programan a partir de agosto y que permitirán a esos tenedores offshore salir del mercado en pesos sin correr al dólar paralelo. De esa manera, el ministro de Economía Martín Guzmán esquivó una fuente de inestabilidad, aunque al costo de engrosar la deuda en dólares.

En un informe publicado esta semana, el Ministerio detalló la estrategia de refinanciación y celebró que el perfil de vencimientos para este año ahora se volvió manejable. Lo que sigue, con necesidades cada vez más grandes para el Tesoro, recaudación en caída y ningún ahorro al que recurrir es un intento por crear un mercado de financiamiento en moneda local para el Tesoro.

En lo que queda del año los vencimientos en pesos superan apenas el $ 1 billón, de los cuales sólo el 55% serán pagos al sector privado. 

El paso que sigue es el más difícil. Ese es tratar de atraer una porción importante de la liquidez que existe en el sistema, la base monetaria creció 62% en un año, para financiar al sector público sin tener que recurrir a la emisión monetaria como única alternativa.

Para ello, el Gobierno tiene que ofrecer rendimientos que convenzan a los privados al tiempo que generen la confianza suficiente como para que cada vez que enfrenta un vencimiento el mercado no tema un default o reperfilamiento.

La liquidez en manos de los bancos es la que está en la mira de Guzmán. Por regulaciones del Banco Central, las entidades financieras tienen límites para la cantidad de activos en moneda extranjera que pueden tener en cartera. Así, se evitan el riesgo de que los principales financistas del fisco corran al dólar cada vez que las condiciones financieras se resientan.

En breve, Economía dará a conocer el calendario de licitaciones de deuda en pesos para el mes de julio. La capacidad del Gobierno para obtener el acompañamiento del mercado local empieza a ponerse en juego, con ahorristas y empresas atentas a si los rendimientos que ofrece se ajustan a sus preferencias. En segundo lugar, mientras tanto, queda por ver si el pequeño mercado local es suficiente como para sostener parte de las necesidades de un fisco que enfrenta cada vez más gastos con menos recursos.