Tres claves para entender los cambios a la operatoria con bonos

A través de una resolución de la Comisión Nacional de Valores, una comunicación del Banco Central y un anuncio del Ministerio de Economía, el Gobierno da un paso que tiene como objetivo aliviar la presión cambiaria de las últimas semanas. Cómo quedan las normas para inversores.

A poco más de un mes del endurecimiento de los límites a la operación con bonos y acciones que tuvieron el objeto de desincentivar la compra y venta de divisas en el mercado de capitales, el Gobierno cambió de rumbo y decidió una relajación que permita una operación más fluida. Aquí, en tres breves claves, cuáles son las normativas que cambiaron y qué objetivo persiguen.

  1. Se reduce el parking: la Comisión Nacional de Valores (CNV) unificó los criterios para el parking, el tiempo de espera obligatorio que impone a la compra y venta de activos con fines cambiarios, las operaciones que se conocen como dólar MEP y contado con  liquidación. El período de espera de 5 días que pesaba sobre residentes en el país se redujo a 3 días para todas las operaciones. También flexibilizó los plazos de transferencia del exterior y hacia el exterior de títulos valores. Esos movimientos de activos entre el mercado local y plazas extranjeras tenían entre 5 y 15 días de espera obligatoria entre la compra de un activo y su transferencia. Objetivo: dejar operar, con la esperanza de que el mayor volumen calme a las cotizaciones financieras del dólar.
  2. Vuelven los inversores extranjeros: una norma del Banco Central del 15 de septiembre pasado impedía que inversores no residentes operaran dólares financieros, tanto de entrada como de salida. Con el cambio de rumbo de esta semana, el Central derogó aquella norma ya ahora los inversores que quieran entrar dólares al país a $169 por unidad van a poder hacerlo, al igual que sacarlos por la misma vía. Objetivo: sumar fluidez y aumentar el volumen, de nuevo para dar más estabilidad a las cotizaciones paralelas del dólar.
  3. Emiten deuda en dólares para permitir salir a fondos extranjeros: la promesa de emitir dos bonos de USD 750 millones cada uno con vencimientos que rondarán entre 2030 y 2035 a ser suscriptos en pesos por inversores que hayan tenido el ya vencido bono Bopomo se cumplirá el 10 de noviembre próximo. La emisión será una forma de darle salida a fondos de inversión, entre los que se destaca PIMCO, que todavía están tratando de deshacer posturas muy fuertes tomadas durante la presidencia de Mauricio Macri. La emisión tiene como objetivo que usen esos bonos en dólares para revenderlos en el mercado a cambio de divisas en lugar de que usen los pesos que tienen en cartera para comprar dólares financieros que hacen subir la brecha cambiara. Objetivo: evitar que grandes jugadores atrapados generen una demanda excesiva por los dólares paralelos.

En resumen, no se trata de un cambio de política económica, sino de un muy tenue cambio de dirección en las medidas regulatorias que aplica el Gobierno. De tender a colocar cada vez más límites cambiarios, ahora el tono pasa a ser el de una muy lenta y cautelosa tendencia hacia la relajación de las trabas.