Un dato mejor de lo esperado

Esta semana se conoció el dato de inflación de noviembre, con una sorpresa respecto a las expectativas de mercado. Mientras que los especialistas que consulta cada mes el Banco Central esperaban 3,1% y el indicador marcó 2,5%. Sin embargo, la inflación núcleo que excluye precios estacionales y regulados se mantuvo alta en 3,3%. La deuda ajustada por CER reaccionó con una leve baja.

El dato del Índice de Precios al Consumidor de noviembre sorprendió al ser mejor de lo esperado, aunque no alcanzó para alterar las expectativas de inflación que se mantienen calientes hasta marzo. 

El número de noviembre quedó en 2,5%, tras anotar un 3,5% en octubre. El efecto de los precios estacionales y los regulados explicaron en gran parte de esta moderación. 

No obstante, la baja se espera sea transitoria con la núcleo a paso firme. La inflación núcleo, que precisamente aísla el dato de las variaciones de precios regulados y estacionales,  trepó al 3,3% frente al 3,1% octubre y ya acumula 14 meses por encima del 3 por ciento. 

La inflación acumulada de 2021 alcanzó 45,4% y la anual fue desaceleró 51,2 por ciento.

Las expectativas hacia adelante muestran que se espera un verano caliente, con cifras que escalan gradualmente hasta el 4,1% para marzo próximo.

El mercado reaccionó con toda la curva de bonos CER, que ajustan por inflación, reacción inmediatamente con una baja por la reducción esperada de rendimientos que en el corto plazo supone un número inferior al que esperaba el consenso de mercado. Con todo, el recorte fue más que moderado: el primer día las bajas fueron de entre 0,3 y 0,5% entre los de más corto plazo, mientras que los bonos a más largo plazo cayeron a 1,5 por ciento.