Viento de cola:el ingreso de dólares del agro está en niveles récord

La cámara de exportadores informó que en mayo se liquidaron divisas de exportaciones por más de USD 3.500 millones, récord para un quinto mes del año y segunda cifra mensual más alta registrada. El acumulado del año, encima de los USD 13.000 millones, es el nivel más alto desde 2003. Más dólares es más sostén para la estructura cambiaria del Gobierno.

En momentos en que la macro argentina acumula daños de dos años de recesión seguidos del golpe de la pandemia, al menos un dato asociado al rebote que experimenta la economía a nivel global juega a favor. Los precios cerca de máximos de las materias primas hicieron que el ingreso de dólares por la cosecha esté en récords en lo que va del año. Y que provean de munición a las exigidas reservas del Banco Central, dándole más margen de acción para sostener a los distintos tipos de cambio.

La Cámara de la Industria Aceitera-Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) informó que en mayo sus miembros ingresaron al mercado único y libre de cambios más de USD 3.541 millones en concepto de liquidación  de exportaciones. Con estadísticas que llegan sólo hasta el año 2013, se trata de la segunda cifra mensual más alta alguna vez registrada. Sólo es superada por junio de 2018, cuando ingresaron algo más de USD 3.700 millones.

Los primeros cinco meses del año, mientras tanto, superaron con creces los USD 13.000 millones en liquidaciones. La cifra más alta desde que hay registro.

Semejante flujo de divisas colabora con los intentos del Banco Central de mantener la paz cambiaria obtenida el año pasado, luego de las turbulencias que llevaron a los dólares paralelos a récords históricos.

En contexto de controles cambiarios, la autoridad monetaria compró unos USD 2.088 millones en el mes para engrosar sus alicaídas reservas internacionales y llevarlas a en torno a USD 6.600 millones en términos netos.

La esperada inyección de liquidez a las arcas del Banco Central está detrás de la casi total ausencia de apuestas contra el peso, al menos hasta las elecciones. Y también es uno de los fundamentos detrás del rebote de los bonos soberanos argentinos que, de la mano de alguna todavía tibia señal de avance en las negociaciones con el FMI y el Club de París, recuperaron terreno el mes pasado.

La ya anunciada ampliación del capital del FMI que agregaría más de USD 4.300 millones en derechos especiales de giro al Central también juega en esa misma dirección, al generar disponibilidad de divisas para pagar deuda, al menos en el corto plazo.